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Libros y Música

Carlos Olivares Baró

 

El libro de la semana

Un ángel muerde la sombra de la noche

“Voy a las librerías a buscar una determinada obra y no la encuentro. Regreso a mi casa decepcionado: me siento entonces, a escribir; invento el libro que quiero leer”, confiesa Jorge F. Hernández, autor de Réquiem para un ángel (Alfaguara, 2009). Texto de resonancias por los espejos que comparten el mismo azogue: mirada de muchas pupilas a una villa de esplendores y miserias. “La ciudad empieza por donde te toca. Esta ciudad nos traga, nos acaricia, nos muerde, nos acompaña en la soledad que padecemos”.

Réquiem para… rinde homenaje a la Ciudad de México. Manifestación de afectos en los abismos de la rabia: no a la manera de Huerta, sino desde una concupiscencia que recrea y celebra a La región más transparente de Carlos Fuentes. No hay hebras que sostengan una posible anécdota: los planos están cifrados en un habla delirante que encabalga fraseos de escritores (Paz, Francisco Hernández, Pacheco, Eliseo Diego, Novo, Monsiváis, Villoro…) concurrentes en la crónica de un espacio perturbador y sosegado al mismo tiempo. El Distrito Federal cual Janus mostrando sus caras. Intertextualidad en discursivo trote lúdico.

El autor de La Emperatriz de Lavapiés (1999) —finalista del Premio Alfaguara 1998— nos entrega una radiografía de palpitaciones a través de personajes emblemáticos. Ixca Cienfuegos-Ángel desdoblado, poeta y “justiciero”, en un álbum de yuxtaposiciones fotográficas de una metrópoli construida en los atajos de voces sombrías: idiolecto de configuraciones iconoclastas de un escritor en absoluta madurez expresiva.

Collage de voces. Mural de sombras. Susurros que gritan por la acumulación de asombros. Hernández ha escrito un manual que nos desnuda inmersos en una modernidad espectral: ripios históricos que fenecen fulminados por el batir de alas de Ángel Anáhuac. Tropel de homónimos, que reiteran los pronombres de la urbe, con sus glorias y fracasos: Carlos Narvarte, Joaquín Balbuena, Hipólito Guerrero, Don Javier Polanco, Tony Tlalpan, María Elena Peralvillo, Alejandra Nápoles, María Genoveva Acatlán, doctor Olivar del Conde, Chaparro Predegal… “Quise escribir el mural de Diego. Intento que los lectores se metan en las páginas de esta novela, —que no sé si es una novela— y vean el gran lienzo que somos, la indigencia y la suntuosidad de esta ciudad…”

Con ajuste discursivo donde varias “fábulas” se entrecruzan, el tono poético de los cuadernos de A.A conforman el centro de gravedad narratológico:

“Soy un novillero que se enfrenta al toro del lenguaje con mucho miedo y respeto, por eso puse a Ángel a inventar palabras por mí”. Réquiem agrio. Historia de amor de un ángel llamado Jorge F. Hernández que muerde las sombras de la noche.

Soñé con Rocío Dúrcal/ Fedro Carlos Guillén

El mismo título avisa las intenciones irónicas de una novela desenfadada por su humor, pero también “seria” por las connotaciones que subyacen en esos disparatados desplazamientos espaciales y temporales. Los Argonautas, el nazismo, la violencia criminal en México, la búsqueda de un tesoro… Imaginación exaltada hasta los extremos menos sospechados. Fedro Carlos Guillén nos hace reír en las plazas de la reflexión. Historia construida desde el absurdo y sostenida por la intriga de la novela negra. El encanto de este manual reside en esa transmutación donde se funden elementos de confabulación y suspenso con total naturalidad. Todo comienza por dos toques en la puerta de un departamento donde se repone de una borrachera el publicista Javier Clausell. “El quinto de JASÓN llegará a su primer tercio en un cauce cabalístico cuando el sol se esté ocultando (317)”: Rosebud de una trama que atrapa a los lectores. Disfrutable.

Ni oído ni hablado: antología personal / Francisco Cervantes

Toda antología es un compendio de afinidades privadas, más en una miscelánea de uno mismo. Francisco Cervantes (1938-2005), el más “caballeresco” —en el sentido heroico— de nuestros poetas, nos regaló libros de verdadero aliento arcaico. Ensimismado en la cultura portuguesa y enamorado de Pessoa, construyó una poética de hermética hermosura. Su gusto por lo vetusto lo llevó a Gonzalo de Berceo y a la lírica medieval portuguesa. La poesía como dignidad en la vida de un hombre de afectos extremos o rechazos tajantes. Huraño, nómada, paradójico y extravagante: empeñó su existencia en los desafíos. Esta antología nos pone en contacto con una voz de agria transparencia. “El hombre fue, el hombre sido, /el que pasó, el que vino, el que se va…”: metafísica en vilo porque para Cervantes “Vivir es un estrecho territorio/que un sueño puede hacer mayor; /un sueño o muchos sueños".

Un imprescindible

Incidentes / Roland Barthes

Viaje por las deliberaciones del lenguaje en sucesos cotidianos que revelan a un humanista. Barthes (1915-1980) despliega en este libro póstumo, un manual de confesiones que el lector goza por los misterios de las tramas codificadas como suerte de un diario novelesco. Marrueco y París como fotografías sentimentales y nostálgicas. La vida como eventualidad y restauración. Una “aventura semiológica” de mitologías y deudas con los afanes de la significación. Semántica desnuda. Temerario catálogo de encuentros.

El disco de la semana

Grandes éxitos del piano barroco

Cinco compositores del barroco tardío (1680–1730): Johann Sebastian Bach, George Frideric Handel, Louis-Claude Daquin, Jean-Philippe Rameau y Domenico Scarlatti conforman la nómina de este álbum que expone piezas de gran popularidad entre los melómanos admiradores del cromatismo de este periodo musical. Italia, Alemania y Francia en los esplendores de la música barroca con ejecutante de primera línea: Glenn Gould, Rosalyn Tureck, Philippe Entremont, Iroko Nakamura, Charles Rosen, Ivan Davis, Etsuko Terada y André Watts.

Greatest Hist del Piano Barroco anuncia la portada avalada por Sony Clasical: selección rigurosa de fragmentos de obras determinantes, escritas en su mayoría para clavecín e interpretadas en piano por ejecutantes de probado oficio.

Dividido en seis bloques temporales: Bach–Handel–Daquin–Rameau–Scarlatii

–Bach, el agasajo comienza con “Aria da capo de Goldber Variations” interpretada por Gould, que da paso a la Tureck en ejecuciones de tres “Invention” (1, 4, 8) con mediación de Entremont digitando “Siciliano” de la Sonata in E-flat Major. Tureck, Gould y Entremont descifran al autor de “La pasión según San Juan” con calidez ensimismada.

Entremont interviene de nuevo y se encarga de entregarnos “The Harmonious Blacksmith” (Handel) con absoluto magisterio; las populares “Le Coucou” (Daquin) y “Le Tambourin” (Rameau) brotan de sus dedos con toda la carga armoniosa de su brevedad festiva.

El gran Domenico Scarlatti, antecedente directo de Mozart, está representado con siete Sonatas que los pianistas Davis, Nakumura, Watts y Terada asumen en consonancia con los influjos de “modernidad” de las composiciones del italiano en el siglo XVIII como antecedente del clasicismo (Haydn, Mozart, Beethoven). Domenico Scarlatii, contemporáneo de Bach y de Handel pero con un estilo más “moderno” que el de los alemanes, “prepara” en muchos sentidos la música de Mozart.

El CD cierra con Bach, y de nuevo Entremont muestra su técnica depurada y sensibilidad en un fragmento de la “Cantata No. 140”. Charles Rosen recrea dos Contrapuntos (I, IX) de “Arte de la fuga” con arrobada perfección.

El oyente se queda con deseo de más. El bloque dedicado a Scarlatii alcanza momentos de magnificencias. Las tres “pausas” intermedias con las breves piezas de Handel, Daquin y Rameau permiten un descanso para adentrarse en las geografías de Scarlatti y Bach: gratas las sonatas siempre bienvenidas, del italiano; y deleitable regresar a las resonancias de ese universo llamado Bach. Setenta minutos de policromía en un viaje de vuelta a las teclas del barroco.

Compass / Joshua Redman

Saxofonista que causó expectativas en los 90, Joshua Redmand grabó para Blue Note en 1994, uno de los álbumes más significativo de su carrera, Tenor Legacy, junto con Joe Lovano (sax tenor), Mulgrew Miller (piano), Christian McBride ( bajo), Don Alias (percusiones) y Levis Nash (batería). Álbum de conversaciones entre dos sax tenores. Compass (Nonesuch, 2008) es prueba de los valores virtuosos de Redmand. Esta vez se hace acompañar por dos bajistas (Larry Grenadier y Reuben Rogers) y dos drums (Brian Blades y Gregory Hutchinson) en un formato de rara conformidad armónica, efectivo eco con betas free y nostálgicas amalgamas hard-cool. Dialogan bajos y baterías en un cromatismo nunca disonante encuadrado en las ofertas de los solos de un sax de calificada pronunciación. Lujo sonoro en el “Moonligh” beethoveniano. Un Redmand convincente y franco.

Bossa Nova Bacchanal / Charlie Rouse/Tenor Sax

Sax de la vieja guardia. Charlie Rouse fue miembro de las big bans más importantes de los 40 y 50 en EU (Billy Eckstine, Dizzy Gillespie, Duke Ellington y Count Basie). Trabajó 11 años con el pianista Monk.

Saxofonista de sustancial fraseo y arremetida de acompasada brevedad, nos regala en Bossa Nova Bacchanal piezas estructuradas bajo las tonalidades brasileiras en complicidad con el trompetista Freddie Hubbard, el conguero cubano Patato Valdés, el guitarrista Kenny Burrell, el pianista McCoy Tyner y el drums Willie Bobo, entre otras figuras clave del jazz.

Una bacanal sonora de ferviente amor por la música de Brasil. Grabado en 1962, aparece ahora remasterizado por Blue Note Records. La plegaria haitiana “Merci Bon Dieu” (Frantz Casseus) se suma a la fiesta con encrespada letanía. “Samba de Orfeu” en inolvidable solo de Rouse.

Un imprescindible

The Jazz Collector / Duke Ellington

Su nombre: Edward Kennedy Ellington( 1899-1974). El más grande compositor de jazz de todos los tiempos. Cómplices: Hodges, Tizol, Bechet, Webster, Gonsalves, Terry, Harry Carney, Jimmy Hamilton, Cootie Williams… Algunas de sus joyas: “Diminuendo in blue”, “Crecendo in blue”, “Satin Doll”, “Caravan”, “Sultry Sunset”, “Glory”. El “jungle style” como sello orquestal. Pagaba a sus músicos con sus ingresos por derechos de autor: nunca desintegró su bigband. Embajador musical de América por el mundo. Desde 1921 el DUKE del Jazz.

carlos.olivares.baro@hotmail.com

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fecha 18 de julio de 2009 21:50
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