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Arranca Brexit de May: multa a quien emplee extranjeros

El secretario de Estado de Inmigración propuso aplicar una sanción económica a los que prefieran externos; 300 mil ingresaron en los últimos 18 meses

 

En Londres

El Gobierno británico aún no ha comenzado las negociones con Bruselas para ejecutar el Brexit y la premier Theresa May se niega a revelar cualquier detalle de su estrategia. Sin embargo, está cada vez más claro que los comunitarios no lo van a tener fácil para trabajar o vivir en suelo británico.

El secretario de Estado de Inmigración, Robert Goodwill, fue ayer el último en hacer saltar las alarmas al plantear la imposición de una tasa a las empresas que recluten trabajadores de países de la Unión Europea (UE) una vez Gran Bretaña abandone definitivamente el bloque.

Precisamente con el objetivo de reducir la inmigración, la principal razón que llevó a los británicos a votar por el Brexit, a partir del próximo mes de abril, las empresas ya tendrán que pagar mil libras (mil 160 dólares) por cada empleado extra comunitario contratado.

Y en este sentido, durante una comparecencia ante el llamado subcomité parlamentario de Asuntos Exteriores de la UE, Goodwill aseguró que la medida también podría aplicarse en el futuro para los trabajadores de la UE. El responsable señaló además que el Ejecutivo sopesa la idea de poner en práctica un programa destinado a contratar, por periodos limitados de tiempo, a temporales para trabajar en el sector agrícola, como, por ejemplo, recolectores de fruta.

Las declaraciones del secretario de Estado suscitaron un aluvión de críticas, sobre todo en las compañías de la City, por lo que un portavoz de Downing Street se apresuró a especificar que habían sido “malinterpretadas” y que tal propuesta “no figuraba en la agenda del Gobierno”.

Con todo, un portavoz del Ministerio de Interior indicó que “los británicos hablaron con mucha claridad en el referéndum” y Gran Bretaña no se marchará de la UE para “ceder de nuevo el control de la inmigración. Pondremos en marcha un sistema de inmigración que reduzca la migración neta hasta niveles sostenibles y que funcione de verdad para este país fuera de la UE”, argumentó.

Pese a que el Gobierno sigue comprometido a reducir la migración neta –la diferencia

de los que entran con los que se van– por debajo de los 100 mil al año, el objetivo se antoja actualmente imposible, ya que la cifra de los últimos 18 meses supera los 300 mil. May insiste en que la decisión de abandonar la UE dará Gran Bretaña un mayor control sobre sus fronteras, pero las empresas británicas están preocupadas por su capacidad para cubrir las vacantes, especialmente para el trabajo estacional mal pagado.

El pasado lunes la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió de nuevo a Londres de que sólo lograría mantener el acceso al mercado común tras el Brexit si permite la libre circulación de ciudadanos comunitarios en su territorio. Uno de los principales acuerdos del bloque europeo es la libertad para contratar profesionales que residan en cualquiera de los países de la Unión.

“El acceso al mercado común sólo puede mantenerse bajo la condición del cumplimiento de las cuatro libertades fundamentales”, aseguró la canciller en relación a la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas dentro de la Unión Europea.

Políticas migratorias de Londres Los principales pilares de su plan de control fronterizo son:

  • El flujo de extranjeros sin control “no beneficia ni a los migrantes, que se exponen a grandes peligros, ni a los países de origen, tránsito y destino”, asegura la premier británica.
  • La actual crisis de desplazados se ve “exacerbada” por esos migrantes económicos, que en su opinión deben diferenciarse más claramente de los refugiados.
  • Apuesta por aumentar las ayudas para esas personas que se ven obligadas a huir de la guerra y de la violencia, pero también por asegurar que soliciten asilo en el “primer país seguro”.

UE: GB perderá ventajas de su membresía

El acuerdo de divorcio de Gran Bretaña con la Unión Europea (UE), aunque sea “justo”, tiene que ser menos ventajoso que su situación actual como miembro del bloque europeo, aseguró el primer ministro maltés, Joseph Muscat, cuyo país ejerce la presidencia protémpore de la UE.

“Queremos un acuerdo justo, pero este acuerdo justo tiene que ser inferior a la membresía”, dijo Muscat, para quien no existe un caso en el que “todo lo que se negocia termina siendo mejor que la situación actual que tiene GB”.

El jefe de gobierno maltés hizo estas declaraciones en La Valeta, junto al presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, a pocos meses de que el gobierno británico comunique oficialmente su intención de abandonar la UE, previsiblemente antes de fines de marzo, dando así paso a hasta dos años de negociación.

A pesar de su marcha del bloque, GB ha mostrado su voluntad de continuar en el mercado único europeo, pero sin respetar uno de sus principios fundamentales: la libertad de circulación de trabajadores.

 
 
 

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fecha 12 de enero de 2017 01:22
ultima modificacion Ultima modificación: 23:54
autor Por: Celia Maza / mundo@razon.com.mx
 
 
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Foto AP

 
 
 
 
 
 
 
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