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El debate tramposo

Pablo Hiriart

 

Ante la impotencia para frenar la ola criminal, surge de nueva cuenta el debate tramposo de la legalización de las drogas, específicamente de la mariguana.

Se trata de una salida falsa al problema de la inseguridad, pues su legalización ni baja el consumo —al contrario, lo aumenta— ni disminuye la criminalidad.

¿Se debe debatir el tema? Desde luego que sí, pero en un contexto diferente al de la lucha contra los cárteles de las drogas.

Es absurdo pensar que existen mafias especializadas únicamente en mariguana, y que el permitirse la legalización van a convertirse en profesores de biología o técnicos en computación.

(No lo harán, entre otras razones, porque el Estado es incapaz de ofrecerles educación de calidad).

Las mafias controlan tráfico de diferentes drogas, de indocumentados, trata de blancas, mercancía pirata, extorsión…

Así van a seguir, esté penalizada o no la producción de mariguana.

El argumento de que hay que despenalizar porque en Estados Unidos ya está permitida su producción en algunos estados, no quiere decir nada. O casi nada.

En Estados Unidos hay 25 millones de adictos a las drogas. En México sólo 500 mil.

¿Es solución meter más droga al mercado, con plantíos y redes de comercialización abiertas y, desde luego, publicidad para el nuevo producto.

Como herramienta para abatir la criminalidad y disminuir el consumo, la legalización de la mariguana no sirve.

En el terreno médico el debate es distinto. Es esencialmente científico. Por eso reproduzco aquí lo que me envió un prestigiado médico, a propósito del tema:

Legalización de las drogas: solo he leído en Fernández Menéndez la especificación “de ciertas drogas”. Nadie tiene la responsabilidad de mencionar que la mariguana no puede colocarse en la misma canasta que la cocaína, el crack, el éxtasis, el activo, el opio o la heroína. Ni siquiera sus características son comparables.

Como Oncólogo Médico puedo asegurarle que el tetrahidrocannabinol tiene un efecto terapéutico definido en el manejo del vómito inducido por quimioterapia, tiene un efecto de leve a moderado como analgésico, produce aumento del apetito lo que la hace deseable en la pérdida de peso y apetito en SIDA y caquexia por cáncer. Ya se encuentra en preparación farmacéutica con indicaciones muy bien establecidas con el nombre de Dronabinol.

De hecho, considero un engaño de mala fe continuar hablando públicamente de la “legalización de las drogas” cuando se refiere a la mariguana, ya que induce a la población ignorante de estos datos a cobijar bajo el manto de la tolerancia y aún de la simpatía al resto de drogas “duras” que, en mi opinión, deben ser combatidas.

Otro médico me dice que esos efectos positivos son ciertos, pero en el mercado hay medicamentos mucho más potentes y eficaces que ése.

phl@razon.com.mx

Twitter: @phiriart

 


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fecha 9 de agosto de 2010 01:13
ultima modificacion Ultima modificación: 00:54
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