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Pablo Hiriart Pablo Hiriart
 
Pablo Hiriart
 
Buena Suerte S.A.

Pablo Hiriart

 

Si en cualquier dependencia del gobierno federal, en un estado o hasta en una delegación, apareciera un contrato asignado de manera directa a la empresa de un funcionario, habría un enérgico despliegue en favor de la transparencia.

En la UNAM no hay uno de esos contratos, sino doce. Además de otros cinco que se encuentran camuflados. Y todos atañen a una sola persona, Sealtiel Alatriste, hasta hace unas semanas Coordinador de Difusión Cultural de la Universidad.

Sealtiel Alatriste entregó contratos sin licitar a Ediciones de Buena Tinta S.A., que el Registro Público de la Propiedad lo acredita como uno de los propietarios y, en su momento, presidente del Consejo de Administración de la empresa que benefició con contratos directos de, cuando menos, dos millones 206 mil pesos.

En carta a este periódico, Alatriste dice que él vendió sus acciones hace años y que su entonces esposa también hizo lo propio en 2003. El ahora dueño de la empresa, Agustín Herrera Reyes afirma que ni Alatriste ni su ex esposa tienen relación alguna con Buena Tinta S.A., como consta en el Registro Público de la Propiedad.

Sí, en las actas del Registro Público de la Propiedad figuran cambios administrativos en la empresa, pero no en su propiedad.

Ahora bien, suponiendo que Alatriste ya no es dueño ni tiene acciones ahí y que en efecto es su ex empresa, ahora propiedad de los hermanos Herrera Reyes, en honor a los dioses que los ayudan debieron cambiarle el nombre y ponerle Buena Suerte S.A. Su ex dueño les entregó doce contratos sin licitación de por medio, más otro contrato “sin monto especificado”.

Alatriste firmó siete de esas adjudicaciones directas. Las cinco restantes están firmadas por sus subalternos Gustavo Rivero Weber, entonces Director General de Música, y por el Director General de Publicaciones.

Uno de los contratos asignados por Alatriste a la empresa de la que fue Presidente del Consejo de Adminsitración, fue firmado el 7 de septiembre de 2009 “para la compra de 39 mil ejemplares del Programa de mano Cultura UNAM de junio de 2009”.

Eso, con buena fe o ingenuidad,  se lo podemos atribuir a la suerte: que se otorgue sin concurso la confección de folletos de eventos realizados tres meses antes.

Otro contrato, de iguales características, sin licitar, fue firmado por Alatriste en octubre de ese año, para eventos a realizarse en el bimestre… agosto- septiembre.

Hay más contratos que otorgó Alatriste a la que dice es su ex empresa, de manera extemporánea y sin concurso de por medio.

En síntesis: a la UNAM le sobra el dinero y paga por hacer folletos que anuncian eventos que ya ocurrieron.

Además, no hay proveedores que puedan hacer trabajos a Difusión Cultural, más que Buena Tinta S.A.

O hay un negocio turbio, de varios millones de pesos, que la rectoría de la Universidad, con presteza, se ha comprometido a investigar a fondo.

phl@razon.com.mx
Twitter:
@phiriart




 
 
 
 
fecha 17 de abril de 2012 01:39
ultima modificacion Ultima modificación: 00:38
autor Por: Pablo Hiriart
 
 
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