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Despreciable secuestradora:
Te queda claro que sà eres una secuestradora, ¿verdad? Te queda claro que sà sabÃas perfecto lo que hacÃas en la banda de tu novio.
Te queda claro que a ti te tocaba cuidarlos y alimentarlos. Te queda claro que estabas enterada de cómo violaron varias veces a una señora secuestrada enfrente de su hijito.
Te queda claro que queriendo o —no queriendo— pertenecÃas a esa banda de secuestradores.
Como también te queda claro que sabÃas cómo tu novio habÃa asesinado a un secuestrado.
Supongo que también te queda claro que eres una pinche mentirosa de quinta con tus declaraciones que hiciste recientemente en ParÃs, cuando le comentaste a la prensa que tú no habÃas tenido nada qué ver ni con la banda ni con los secuestros.
Como también le mentiste a los ingenuos franceses diciéndoles que la justicia mexicana te habÃa declarado inocente.
¿Sabes qué Florence? No te soporto. No eres ni Cenicienta ni Blancanieves ni la Bella Durmiente del bosque.
Más bien eres una delincuente, una mentirosa, una basura, una cerda, una asquerosa secuestradora, una hiena, una porquerÃa y... Ya no sé qué más decirte.
Me da muchÃsimo coraje que la AFI haya inventado un montaje de tu captura y que por culpa de ese montaje, la Suprema Corte de Justicia haya ordenado tu liberación.
Me da mucho coraje que tu caso se haya manejado con el culo y que nuestras autoridades cuando te detuvieron, no hubieran respetado la Ley.
Me da mucho coraje que el imbécil de tu ex presidente Sarkozy haya llegado a México y haya pretendido ordenarle a nuestro Senado —como si fuéramos un paÃs bananero— que te liberaran.
En fin, me da muchÃsimo coraje del cómo se manejó todo tu caso. ParecÃa una comedia surrealista, en lugar de un juicio serio.
Y te aclaro una cosa:
Jamás me molestó que hayas pasado siete años en la cárcel. Fueron muy pocos comparados con el daño que le causaste a esas dos familias.
Como jamás me molestará el trauma psicológico que te causó (supongo que con la lana que ganes dando conferencias sobre tu inocencia podrás pagarle al psiquiatra).
Y lo que se me hace absolutamente increÃble fue lo que pasó desde tu liberación:
IncreÃble por el montaje que tu gobierno hizo desde que llegaste a ParÃs. Un montaje mil veces mejor del que la AFI hizo cuando te capturó.
Y supongo que, ahora que nuestros dos gobiernos ya son amiguitos otra vez, tu gobierno le dará clases gratuitas de dirección, producción y actuación a nuestras ProcuradurÃas.
Y ahora, una vez resuelto el affaire Cassez, me pregunto lo siguiente:
¿Por qué tu padre y tú salieron escoltados de Tepepan con chalecos antibalas?
¿Quién les pagó sus boletos de regreso a Paris en primera clase?
¿Nuestro gobierno o el tuyo?
¿Por qué carajos... una secuestradora como tú se fue en primera?
¿Por qué una rata asquerosa como tú fue recibida cuando llegaste al aeropuerto, con alfombra roja y por el secretario de Relaciones Exteriores de Francia?
¿Por qué una basura como tú fue recibida una hora y 15 minutos por el presidente Hollande?
¿Por qué una porquerÃa como tú lleva cinco dÃas siendo la estrella de todos los noticiarios y revistas del corazón?
¿Por qué Alain Delon quiere hacer la pelÃcula de la vida de una hiena como tú?
¿Por qué la polÃtica vuelve a ganarle a la justicia?
¿Por qué una malviviente como tú se hará millonaria con sus conferencias, su libro y su pelÃcula, cuando eres la mala de la pelÃcula?
¿Por qué en esta ocasión los malos ganan y las vÃctimas pierden?
No lo entiendo y muchÃsimos mexicanos tampoco.
Florence Cassez:
Te informo que aquà en México, el 85 por ciento de los mexicanos encuestados no está de acuerdo en la decisión que te favoreció.
Estamos molestos contra la desaparecida AFI y también con la Suprema Corte de Justicia.
Estamos muy enojados que una basura como tú haya ganado y que las vÃctimas de tu banda fueron los que perdieron.
Perdieron a un ser querido y perdieron con la justicia.
Y la verdad... no se vale.
Me queda claro que nunca regresarás a México, como también me queda claro que el resto de tu vida la seguirás viviendo con mentiras.
Yo solamente deseo que al final de esta pelÃcula... Los malos —como tú— no ganen.
carlos@alazraki.com.mx
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