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No abla espaniol

Rodolfo Higareda

 

Con el dólar por las nubes y Donald Trump revisando nuestras redes sociales, los mexicanos hemos optado por viajar dentro del país. De hecho, siempre ha sido así: el 85% del turismo que tenemos es mexicano, sin reparo en la paridad cambiaria o las facilidades para viajar al exterior.

Por eso es sumamente molesto pasear por nuestros centros turísticos y ver que 8 de cada 10 anuncios publicitarios están escritos en inglés: La carta de un restaurante y las promociones de bebidas para un centro nocturno, en las invitaciones para visitar un parque acuático y en los descuentos de una tienda de zapatos, los de la tarifa para la renta de un auto y el anuncio en la marquesina de un puesto de periódicos en la Ciudad de México que pone: Visit Mexico.

Es vergonzoso, humillante y discriminatorio. Además es muy torpe, considerando que la mayoría de los turistas habla únicamente español. Esto no es otra cosa más que el reflejo de un trauma, de un complejo de inferioridad bien arraigado en nuestra sociedad.

En tiempos de mi abuelo y de mi padre, con los resabios del porfirismo, era una condición de posición social cualquier cosa proveniente de Francia. Así que los publicistas y loscomerciantes de aquella época decidieron que a las tiendas de ropa había que llamarlas boutiques; a las pastelerías era más atractivo decirles pâtisserie, a los cuernitos croissant y al cocinero chef. Si algo era elegante y sofisticado era mejor decir que tenía glamour; y si había que promover una excursión, mejor había que llamarla tour.

Con la disminución de la influencia francesa en nuestra tierra y el aumento de la norteamericana alcanzamos niveles ridículos no vistos en ningún rincón del planeta, ¡ni en Puerto Rico! Al grado de que, si uno camina hoy por Cancún o Los Cabos, aquello parece un protectorado extranjero; y los precios hasta en las farmacias están en dólares.

¡La Secretaría de Turismo y la Profeco tienen que intervenir ya!, sin dilaciones ni excusas. He escuchado explicaciones absurdas de prestadores de servicios turísticos alegando que poner su publicidad en inglés les beneficia económicamente, que de otra suerte perderían clientes. Eso es más falso que un billete de 3 pesos.

Si un país tiene turismo extranjero, ése es España, y jamás de los jamases pondrían una publicidad en otro idioma sin antes privilegiar al suyo. Lo mismo puedo decir de cualquier potencia turística, como Italia, Francia y Estados Unidos.

Ser amigables con los angloparlantes es bueno, y cuidar el turismo extranjero también, eso no está a discusión. El tema es que estamos en México y los mexicanos y su idioma van primero.

¡A sacudirse los complejos! Instrumentemos multas severas a aquellos que nos vean como turistas de segunda. Bien podemos empezar con una convocatoria a la industria de la publicidad y del turismo, para explicarle que tienen que cambiar su enfoque, en el que para este sector es un buen gancho y causa un efecto aspiracional que su principal clientela no entienda lo que se le ofrece.

Twitter: @RudyCoen




 
 
 
 
fecha 20 de abril de 2017 01:34
ultima modificacion Ultima modificación: 21:16
autor Por: Rodolfo Higareda
 
 
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