Domingo 11 Octubre
Luz y Fuerza del Centro era una empresa que simplemente no tenía razón de existir. Las “conquistas laborales” la convirtieron en un barril sin fondo, que en 15 años de operación demandó subsidios por 368 mil millones de pesos a precios actuales.
Así lo dijimos el pasado 7 de octubre en este espacio cuando le sintetizábamos al lector los principales indicadores de (in)eficiencia con los cuales operaba esta empresa creada en 1994 para monopolizar la transmisión, transformación, distribución y generación de energía eléctrica en el Distrito Federal y 132 municipios del Estado de México, Hidalgo, Morelos y Puebla, un territorio que concentra 20 millones de habitantes.
Al ser monopolio, la única comparación posible era con su similar, la Comisión Federal de Electricidad, a cargo de Alfredo Elías Ayub, responsable del servicio en el resto del país. Al ponerlas a la par Luz y Fuerza del Centro mostraba una grave situación en perjuicio de los usuarios: por el mayor tiempo que había que esperar para una nueva conexión; por el número de inconformidades; por el número y tiempo de interrupción por usuario, entre otros indicadores.
En el Decreto que extingue a la empresa, el gobierno de Felipe Calderón expone algunas razones adicionales por las que no resulta conveniente, desde el punto de vista de la economía ni del interés público, mantener en funcionamiento a la empresa:
1) Las pérdidas de energía ascienden a 31% del total, con un costo de 25 mil millones de pesos anuales.
2) Sus pasivos laborales alcanzan 240 mil millones de pesos, los cuales no cuentan con la reserva financiera que los respalde.
3) El subsidio para este año será por 41 mil 945 millones de pesos, que de continuar así sumaría 300 mil millones de pesos a lo largo del sexenio.
Según Agustín Carstens, el secretario de Hacienda, la liquidación de Luz y Fuerza constará 20 mil millones de pesos, monto que incluye una generosa compensación extra por 4 mil millones de pesos para el conjunto de trabajadores que acepten su liquidación en el transcurso de un mes. Nada mal cuando se considera que un buen número de ellos serán recontratados.

manuel.herrera@razon.com.mx
fdm