Martes 27 Octubre
La fotografía publicada ayer por La Razón, donde se ve a Andrés López Beltrán, hijo de El Peje, calzando unos exclusivos tenis Louis Vuitton de casi 12 mil pesos, comprueba lo cínico, falso y ladrón que es el tabasqueño.
Los casos de corrupción en que la familia López Obrador se ha visto envuelta se acumulan desde hace años, y Andrés Manuel aún sigue con su gastado discurso de honestidad valiente y austeridad republicana.
El tabasqueño tiene varias propiedades en su tierra, pero alega que son herencia de su familia, que hasta donde se sabe nunca fue acaudalada.
Como Jefe de Gobierno se movía en Tsuru cuando su chofer, Nico, ganaba lo mismo que él y durante la campaña presidencial manejaba un Mustang del año, versión retro, de más de 300 mil pesos.
Sus paisanos y leales súbditos que mantuvo en Servicios Generales toda su administración manejaron compañías plataneras en Cancún, donde vivían, y todos sus trabajadores cobraban en el GDF.
Incluso se robaban materiales de alumbrado público y transporte para enviarlos a Macuspana, donde uno de sus hermanos era presidente municipal.
Todo el mundo sabía que antes de casarse con Beatriz Gutiérrez, madre de su hijo Jesús Ernesto, la mantuvo durante años en la nómina del Gobierno capitalino, cobrando como su asesora con un sueldo casi igual al de él.
Sus hijos estudiaban en Estados Unidos, pues la Universidad de la Ciudad de México es para los pobres que buscan un título patito.
No sólo eso, Andrecito se ha dado siempre vida de pirrurris, como el propio Peje llama a los juniors, igual que su hermano mayor, José Ramón, quien usaba las camionetas Cherokee del GDF, hasta que en una borrachera estrelló una.
Todo el mundo supo que la embarró borracho en sentido contrario contra una patrulla, pero en lugar de pagar por ello fue rescatado por el superintendente de la SSP, Pedro Luna Castro, y los ciudadanos pagaron la compostura.
Al inicio de la actual administración, el junior José Ramón López apareció en la nómina de la Procuraduría de Justicia del DF, pero nadie lo vio nunca trabajar; ¡estaba como aviador!
Claro que eso no cuenta para los fieles seguidores de López Obrador, que le creen a ciegas que es honesto, pero no le preguntan de qué vive.
Con qué paga la lujosa vivienda en la Del Valle donde pernocta con su esposa; los escoltas que la cuidan y las dos Gacelas, ex judiciales entrenadas en Israel, para proteger a los ciudadanos del DF, pero que terminaron de nanas del hijo del tabasqueño.
Que nadie se sorprenda de que el pequeño Andrés López use tenis de pirrurris; lo ladrón lo aprendió en su casa.
Lo malo es que dicen que el alumno siempre supera al maestro…
CENTAVITOS… Muy activo anduvo el alicaído líder del SME, Martín Esparza, que ayer se echó un desayunito con Alejandra Barrales y el panalista Xiuh Tenorio. De Barrales es obvio que busca el apoyo en su lucha antigobierno, ¿pero la maestra sabrá que el cachorrito que grilló a su hija Mónica en la ALDF se junta con Esparza?
jadrian02@yahoo.es
fdm