Martes 24 Noviembre
Las declaraciones de la activista Lydia Cacho en Madrid pueden ser calificadas de distinta manera, pero lo importante del caso es que son, antes que nada, reveladoras.
Nadie en su sano juicio puede creer que los 15 mil muertos en la lucha contra el narco, y en la guerra entre los cárteles y pandillas de narcotraficantes en nuestro país, sea una maniobra deliberada del gobierno para ejecutar una “limpieza social”.
Tal vez ella lo crea, y en ese caso el problema sería –como dice la imprescindible columna– “Estrictamente personal”.
Pero no entremos a lo personal y vamos a lo político.
En nuestro país hay un grupo con importante presencia en los medios masivos que está dispuesto a esparcir cualquier rumor de conspiración, por descabellado que sea, con tal de promover el odio contra el actual Presidente de la República.
Calderón ha tenido errores graves en su gobierno:
Rodearse de amigos, en diversos casos incompetentes.
Abrir frentes contra muchos adversarios a la vez.
Indecisión a la hora de pactar con el PRI.
Entregarle parte de la SEP a la líder del Sindicato de Maestros.
Confundir quiénes son sus aliados naturales y quiénes sus adversarios.
Mala estrategia a la hora de gastar, especialmente en infraestructura.
Etcétera, etcétera, etcétera.
Pero decir o insinuar que es un genocida, es producto de la perversidad política llevada a los extremos del delirio.
Ahí está, en voz de Lydia Cacho, la expresión de un grupo político que se apresta a llevar al terreno judicial su odio contra el que le ganó la Presidencia a López Obrador.
El asunto es todavía más delicado.
En la lucha contra el narco se han afectado intereses multimillonarios.
Se puede discutir si la estrategia es la correcta o no, pero es inequívoco que la delincuencia organizada ha tenido pérdidas de muchísimo dinero en este combate.
El narcotráfico está agraviado con Calderón y no lo van a dejar en paz.
Ya como ex Presidente lo van a perseguir por la vía física, violenta, y por la vía política.
Ellos, los narcos, no tuvieron empacho en financiar marchas contra la presencia del Ejército en distintos puntos del país.
De la misma manera financiarán todo movimiento que apunte a la persecución política y penal del ciudadano Felipe Calderón Hinojosa.
Y siempre van a encontrar actores útiles para desarrollar su campaña.
Coincidencia de odios, pues, para no ir más lejos.
En esa línea se inscribe la revelación de Lydia Cacho en Madrid:
“especialistas ya empiezan a investigar si esos 15 mil asesinatos se vinculan con una limpieza social intencional por parte del Estado mexicano”.
Lo van a querer juzgar por genocidio.
Y habrá mucho dinero del narco para empujar esa bellaquería.
phl@razon.com.mx
fdm