Jueves 17 Diciembre
Redacción La Razón
Durante el encuentro que sostuvo con el papa Benedicto XVI, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, le presentó a su novia, Angélica Rivera, y anunció que en 2010 contraerán matrimonio.
“Ella es Angélica, pronto nos casaremos”, con esa frase y rodeado por sus familiares, el mandatario mexiquense hizo la presentación.
El encuentro, de algunos minutos, se llevó a cabo luego que el Papa bendijera el nacimiento y los adornos mexicanos realizados en su honor por artesanos mexiquenses.
Después de la presentación, Benedicto XVI bendijo a los hijos de Peña Nieto. Primero fue Nicole, quien entregó al jerarca de la Iglesia católica una campana dorada, uno de los regalos que el mandatario estatal llevó al Papa, junto con un tapete de Temoaya y una miniaturas del árbol de la vida.
Luego saludaron a Su Santidad los otros dos hijos de Peña Nieto, Paulina y Alejandro; los de Rivera, así como sus respectivas abuelas, María del Socorro Nieto Sánchez y María Eugenia Hurtado, y los hermanos del gobernador, Ana Cecilia, Verónica y Arturo.
El Sumo Pontífice agradeció a la delegación del Estado de México, encabezada por el gobernador Peña Nieto, la entrega de un pesebre y un árbol navideño elaborados por artesanos mexiquenses, que forman parte de las acciones del programa Navidad Mexicana en el Vaticano.
“Saludo también a los miembros de la delegación mexicana, a quienes agradezco cordialmente su visita y la iniciativa emprendida de regalar un pesebre y el árbol, que estarán presentes en esta aula durante estas fiestas de Navidad y Año Nuevo. Muchas gracias”, les dijo el Papa durante la audiencia general en el Aula Pablo VI, donde también se dirigió en seis idiomas a otras delegaciones.
Al finalizar la reunión con el Papa, el gobernador Peña Nieto dialogó con Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, sobre temas como las relaciones Estado-Iglesia, el aborto, el crecimiento del Estado de México y de su breve charla con el papa Benedicto XVI.
El titular del Ejecutivo estatal dijo que las relaciones Estado-Iglesia en México y particularmente en el Estado de México, son cordiales y respetuosas, donde cada parte actúa siempre en el marco de sus atribuciones y responsabilidades.
agp