10 días

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Javier Solórzano Zinser


De nuevo Peña Nieto entra en los terrenos de las decisiones importantes. Si bien conserva capacidad de maniobra, lo que se viene en estos 10 días y más serán para decisiones clave. Aunque tenga a la mano la posibilidad de echar a andar la maquinaria veremos si se da tiempo y respiro para revisar y cambiar aspectos de las leyes secundarias.

En 10 días se deberán aprobar las de telecomunicaciones, competencia económica y la política electoral; el tema energético se discutirá en periodo extraordinario, aunque se presenten antes del Día del Niño. Peña Nieto puede resolver el asunto con relativa facilidad en lo inmediato. Es cuestión de que urja a sus avezados coordinadores parlamentarios para que echen a andar el mayoriteo y en 10 días salen las leyes secundarias y aparentemente asunto resuelto.

¿Qué leyes secundarias quieren el Presidente, los y las legisladoras y, aunque suene a lugar común, la sociedad? Particularmente en telecomunicaciones hay vacíos, insuficiencias, virtudes; en radiodifusión aparecen las dudas. Los medios públicos, por ejemplo, se quedan en la indefensión y bajo la mano de los gobernadores que por lo regular igual los usan en su beneficio político que en pedir cámaras de televisión para grabar la primera comunión de sus hijos.

Este tema, junto con la delicada decisión de dónde ubicar la revisión y el análisis de los contenidos de los medios de comunicación —la propuesta los deja en Gobernación—, obliga a una revisión que no sólo pasa por el Legislativo, y la casi segura controversia constitucional por venir también pasa por las convicciones y quizá compromisos del Presidente.

Vienen los 10 días en que habrá que seguir con atención las señas desde Los Pinos. Peña Nieto sabe bien que se le ve mejor desde fuera que por acá, porque no ha logrado traducir su buena imagen. Tiene que ver la economía, pero también está la forma en que lo miramos y nos miramos; vivimos bajo el verbo escatimar, a lo que se suma el precario avance. Vienen días clave en que se puede decidir el destino del sexenio. Los legisladores disponen, pero buena parte del asunto estará en la capacidad de escuchar del Presidente. La pelota es de todos, pero el inquilino de Los Pinos la va a tener estos días en su cancha.

 Resquicios… Ahora que le quitaron permisos al zar de los casinos habrá que recordar las insistentes llamadas sobre el tema de la señora a Santiago cuando éste estaba en Bucareli; al día siguiente se destapó, al final le ganó Felipe.

Gracias a La Razón, a Don Ramiro y a Rubén.

solorzano52mx@yahoo.com.mx
Twitter:
@JavierSolorzano

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