7,186,170 rechazan establecer un régimen como en Cuba

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Más de siete millones de venezolanos (exactamente 7 millones 186 mil 170, de los 19 mil 500 millones de votantes inscritos en el Registro Electoral) acudieron ayer a manifestar su opinión en referencia a la Asamblea Nacional Constituyente, el papel de las Fuerzas Armadas de Venezuela en cuanto al respecto de la Carta Magna y la renovación de todos los poderes públicos en la nación sudamericana, según el reporte oficial ofrecido anoche con el 95 por ciento de votos escrutados.

“Hoy los venezolanos estamos dando un ejemplo al mundo de que somos un pueblo que amamos la democracia. Hoy cada venezolano que ha acudido a algún punto [de votación] soberano, ha acudido con la firme convicción de que este país pueda encontrar una solución”, afirmó ayer el líder de oposición y dos veces candidato presidencial, Henrique Capriles, en referencia a quienes, desde las 7:00 horas locales, colmaron los dos mil centros de votación en Venezuela y los más de 200 puntos de elección que se habilitaron en el extranjero.

El rector electoral no prestó su apoyo para que la elección se realizara, los chavistas organizaron una elección paralela, intentaron impedir el plebiscito por medio de la imposición judicial y amenazaron a los medios de comunicación venezolanos para que no promocionarán la actividad, avalada por la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el Congreso.

“Si hoy fuera el revocatorio, el señor Nicolás Maduro sería revocado. Para que tengan una idea de la participación del día de hoy”, adelantó Capriles durante la trasmisión de su programa en Internet, Pregunta a Capriles.

El consultor político venezolano, Edgar Gutiérrez, afirmó que la convocatoria de dicha actividad podría superar los 7.7 millones de votantes que logró la oposición en los comicios legislativos de diciembre de 2015, que le dieron el control de la Asamblea Nacional. De darse una votación masiva, agregó Gutiérrez, podría generar un fuerte impacto en el país y llevar algunos sectores aliados al gobierno como la fuerza armada a “repensar sus apoyos”.

Algunos de los votantes que participaron en la jornada fueron los presos políticos Leopoldo López y el exalcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma. “Este voto, esta opinión, a los escuderos, a esos jóvenes que murieron sin conocer la democracia porque nacieron en dictadura y fueron asesinados por esta dictadura. Viva el pueblo de Venezuela, gloria al bravo pueblo”, dijo Ledezma en una grabación difundida en Twitter.

El voto que más sorprendió fue el del diputado chavista Germán Ferrer. “Sin importar color político, llamo a todos los venezolanos a participar en la gran consulta popular, en rechazo a la asamblea nacional constituyente”, escribió en Twitter, el también esposo de la fiscal Luisa Ortega Díaz, que se rebeló en contra de Maduro.

“El llamado del presidente a votar por una asamblea nacional constituyente ha sido ilegalmente convocada, y venimos a votar por la primera pregunta porque con el resto hemos tenido algunas diferencias”, expresó Ferrer.

No todo transcurrió en paz. La Fiscalía General confirmó ayer el asesinato de la enfermera Xiomara Scott, de 61 años, hecho en el que otras cuatro mujeres resultaron lesionadas por un “grupo de motorizados armados. Las mujeres participaban en la consulta popular en Catia, una zona de escasos recursos, al oeste de Caracas.

El alcalde opositor del municipio Sucre (ubicado en la capital), Carlos Ocariz, solicitó al Ministerio Público investigar el incidente, donde actuaron “grupos paramilitares”. En Twitter se difundió un video en el que se observa a un hombre disparando hacia la iglesia en Catia, en la que estaba concentrado un grupo de personas.

El cardenal Jorge Urosa y más de 200 personas fueron retenidas dentro de la iglesia en Catia, debido al asedio de grupos prochavistas, conocidos como “colectivos”, indicó en su cuenta de Twitter la Conferencia Episcopal Venezolana.

En el mismo lugar, el periodista Luis Olavarrieta resultó herido. Los llamados colectivos lo golpearon con una piedra y lo secuestraron, mientras hacía el reporte sobre los heridos en el lugar. Horas después, el comunicador social explicó en una grabación que había sido agredido y que le habían robado todo el equipo de trabajo.

Con esta votación simbólica, la alianza de la Mesa de la Unidad Democrática busca boicotear y consolidar en cifras el rechazo contra el proceso Constituyente, que según algunas de las principales encuestadoras locales es objetado por cerca del 85 por ciento de la población.

La oposición acusa a Maduro de promover la reforma de la Constitución para perpetuarse en el poder, a pesar de un creciente descontento popular, alentado por la crisis económica que golpea al país suramericano, y consolidar un esquema de control político y económico, similar al modelo cubano.

México reconoce la participación ciudadana

Envueltos en la bandera de su país, con una gorra tricolor, o con cualquier otro distintivo alusivo a Venezuela, cientos de ciudadanos de ese país, radicados en México, salieron ayer a participar en la consulta contra la Constituyente, convocada por Nicolás Maduro.

En 25 ciudades de México, la comunidad venezolana instaló 33 casillas en comercios, domicilios particulares y restaurantes.

La Cancillería de México emitió un comunicado anoche en el que reconoció “el alto nivel de participación” en el plebiscito. “México espera que los resultados de la consulta popular, reflejo de la voluntad del pueblo venezolano, seam escuchados”, reza el texto.

“Una Venezuela libre es lo que esperamos y por lo que nos movilizamos.
Aunque esta consulta no sea vinculante, es una forma de manifestar que no aceptamos la dictadura y que queremos una Venezuela libre; yo rechacé la Constituyente porque creo es el inicio para salvar a mi país”, dijo a La Razón Abi Plazas, una venezolana que votó en la Colonia Narvarte.

Hasta antes de las 15:00 horas, los centros de votación instalados en el Restaurante La Hallaca registraban una participación cercana a mil personas.

Érika Montero

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Pocos participan en ensayo chavista

>h5>Envían un mensaje de texto para “recordarles” que tienen que asistir a la actividad; gobierno reporta asistencia masiva, pero lo desmienten en las redes

El gobierno de Nicolás Maduro decidió medir su fuerza electoral ayer, por ello, convocaron a un simulacro de la votación a la Asamblea Nacional Constituyente, prevista para el próximo 30 de julio. La intención de esta actividad, según portavoces del régimen, era informar a los electores sobre el proceso para elegir a los representantes del pueblo a la Asamblea Nacional Constituyente, con la cual Maduro pretende modificar la Carta Magna.

Sin embargo, el gobierno demostró ayer que el ensayo electoral era una forma de ver quién tiene más respaldo popular en Venezuela. Ayer, a las 9:00 horas locales, se difundió un mensaje que las autoridades de instituciones públicas están enviando a los empleados, con el fin de conocer si participaron en el simulacro.

“Buenos días, compañeros, deben avisarme por esta vía si ya fueron al simulacro”, se podía leer en el mensaje que mandó el Estado a todos los trabajadores, según reportó el diario El Nacional.

De este modo, el oficialismo confirmó si la gente acudió a la convocatoria, programada para ayer, en el que también se lleva a cabo la consulta popular en contra de Maduro. El pasado martes, Héctor Rodríguez, exministro chavista, amenazó a los trabajadores de organizaciones gubernamentales:
“Checaremos carnet por carnet de la patria para ver quién acudió a conocer cómo se vota”.

El “simulacro del fraude Constituyente fue tan malo que ni proponente @nicolasmaduro asistió!”, escribió Henrique Capriles, ayer en su cuenta de Twitter, en referencia a la baja participación en la actividad programada por el chavismo.

Sin embargo, el gobierno reportó asistencia masiva al ensayo electoral. “El CNE va a extender hasta las seis de la tarde el simulacro por la gran cantidad de personas que hay”, dijo Rodríguez, jefe de campaña del gobierno.

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