A ver cómo le hacen

QUEBRADERO

El PRI podría perder las elecciones del primero de julio más por lo que hagan o no hagan sus militantes que por la oposición. Dicho de otra manera, si el precandidato Meade no termina por convencerlos lo van a dejar solo.

A Francisco Labastida lo dejaron solo en el 2000 y a Roberto Madrazo le repitieron la dosis corregida y aumentada en 2012. Al tabasqueño le aplicaron en serio la distancia, lo que lo llevó al tercer lugar.

Los priistas saben decir sí y no. Se mueven por cuotas y por beneficios que se les otorgan vía el partido, y más si son los inquilinos de Los Pinos, pero también se mueven por convicciones e instintos políticos. No se les debe menospreciar y menos minimizar.

No tiene sentido colocar a los priistas como ciudadanos fácilmente manipulables, si no que le pregunten a Labastida y, sobre todo, a Madrazo. Algunos de sus militantes dejaron el partido y hoy se encuentran en el PRD, en Morena y en el PAN, aunque en este caso algunos anden de ida y vuelta, como lo decidió esta semana Javier Lozano.

La identidad e identificación de los candidatos con los organismos políticos en ocasiones pasa a segundo plano. Sin embargo, lo que da y quita triunfos se debe en buena medida a las maquinarias de los partidos.

Otro fenómeno determinante es la movilidad política, la cual no es privativa de nuestro país, es un tema del mundo. Es a través de los partidos como se puede acceder al poder y al ejercicio de gobierno —han aparecido nuevas variables, como son los independientes, los cuales merecen revisión aparte—.

A pesar de que se han presentado rompimientos internos en algunos partidos, la salida política ha sido la gestación de alianzas insospechadas y la creación de nuevos entes.

Francia e Italia están viviendo estos fenómenos. Macron ganó las elecciones con un nuevo partido, debe tener poco más de dos años, y en Italia Berlusconi, quiere regresar al poder, está armando alianzas que desde fuera están cerca del absurdo, pero los italianos se las andan comprando. Tanto en Francia como en Italia quienes están determinando los resultados son, en buena medida, los votos de ciudadanos que dejaron sus partidos para irse a otro.

A lo que vamos es que las bases, cuando le dan un giro a su voto y dejan su partido, pueden decidir las elecciones, y en caso contrario, que se queden en ellas y su organización sea fuerte, tipo PRI, también pueden decidir el proceso.

Eso sucedió en 2006 y 2012 y puede repetirse en 2018. El voto duro del PRI está en riesgo de diluirse y atomizarse y puede colocar como beneficiario a López Obrador; de alguna manera fue lo que pasó en 2006. En esa elección entre Vicente Fox, los aparatos de gobierno y la ausencia de elementos legales lograron impedir que el tabasqueño llegara a Los Pinos.

Estos escenarios se pueden repetir. La posibilidad de que gane AMLO no está en las bases de Morena, está en que los ciudadanos lo vean como una opción y sobre todo en que militantes de otros partidos le den su voto.

En el PRI parece que no caen en cuenta de esto. Se tomó una decisión cupular presidencial a favor de Meade, la cual se avaló en un segundo momento con actos masivos y amañados. Los priistas no tienen todavía a Meade en su cabeza y esto es un serio problema para el precandidato y para el propio PRI. No es sólo la Presidencia, están en juego más de 3 mil 400 cargos.

Para el PRI todo está siendo contracorriente. Un candidato externo al cual no dejan de ver como tal, un partido que es una mala marca y una ciudadanía que tiene en la mira a Peña Nieto y que en función de ello puede terminar votando.

A ver cómo le hacen.

RESQUICIOS.

Así lo dijo ayer:

“¿Por qué todas estas personas de países de mierda vienen aquí?”, preguntó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en referencia a ciudadanos de Haití y de países africanos, y sugirió al mismo tiempo que su nación debería recibir a inmigrantes de lugares como Noruega, según contaron fuentes al diario The Washington Post. De ahí el problema con los dreamers y con los dos mil salvadoreños.

Javier Solórzano Zinser
Javier Solórzano Zinser

Latest posts by Javier Solórzano Zinser (see all)