Acostumbrémonos a donar órganos

México, siendo el primer país en América Latina en donación de órganos, se sigue comportando como una sociedad egoísta ante el grito de ayuda que están lanzando más de 22 mil personas que hoy esperan un trasplante para salvar su vida.

  • Tamaño de fuente: A  A  A  A  

Esta semana fue aprobada en el Senado la reforma a la Ley General de Salud que permitirá la donación de órganos “automática” de personas fallecidas después de los 18 años.

El tema no es nuevo en la mesa de los legisladores, pues hace varios meses en la Cámara de Diputados también se discutió una iniciativa casi idéntica sobre el mismo tema, que incluso fue aprobada, pero quedó atorada porque no le gustó a algunos diputados de Morena, como a Roberto Guzmán Jacobo, quien votó el dictamen en contra, apoyado por otros compañeros del Partido Encuentro Social y contra la lógica de las necesidades médicas urgentes de miles de mexicanos.

Pero los senadores les comieron el mandado. La minuta fue recibida en la Cámara Baja el jueves de esta semana, se tornó a la Comisión de Salud para su discusión y votación, con el acuerdo de los líderes parlamentarios de que el tema de la donación de órganos salga en este periodo de sesiones, que concluye el 30 de abril.

Mientras tanto, los diputados de Morena, hasta ahora inconformes con el tema, tendrán que apurarse a entender lo que anima esta reforma a la Ley General de Salud.

Y es que México, siendo el primer país en América Latina en donación de órganos, se sigue comportando como una sociedad egoísta ante el grito de ayuda que están lanzando más de 22 mil personas que hoy esperan un trasplante para salvar su vida.

Donación de órganos
El doctor Guillermo Careaga, jefe de la división de cirugía cardiotoracica del IMSS, explica método de intervenciión en el corazón. 9 de agosto de 2012.

Según la encuestadora Parametría, 6 de cada 10 mexicanos están de acuerdo con la donación de órganos; sin embargo, de acuerdo al Centro Nacional de Trasplantes, la realidad en 2017 quedó muy lejos de la encuesta, pues el 76% de los familiares de personas fallecidas se negó a este procedimiento.

El riñón es en este momento el órgano con mayor demanda en nuestro país, representa más del 50 por ciento del total. Pero en lo que va de este 2018 sólo 753 riñones han sido donados y trasplantados.

El tiempo de espera en las listas de donación de órganos en México se estima en hasta 29 meses, que para decenas de miles de pacientes representa sencillamente su sentencia de muerte.

Cada persona que se convierte en donante, con sus órganos tiene la capacidad de salvar la vida de siete personas y hasta 60; más si se utilizan también sus tejidos.

Fue precisamente con la intención de disminuir la desoladora lista de espera de órganos y el futuro desalentador de algunos pacientes, que el Senado aprobó dicha reforma a la Ley General de Salud:

“Habrá consentimiento presunto del donante cuando no haya manifestado su negativa a que su cuerpo o componentes sean utilizados para trasplantes”, señala la ley luego de su modificación.

Esto significa que se respetará la voluntad de aquellos que no quieran donar sus órganos, siempre y cuando lo dejen por sentado en un documento.

Por motivos religiosos, ideológicos o simple negativa personal, la donación puede evitarse; sin embargo, es muy importante concientizarnos como nación ante el hecho de que a México le falta mucho para entrar al ranking de los 20 países con mejor cultura de donación de órganos, que actualmente está encabezado por España.

Allá, la Organización Nacional de Trasplantes se ocupa por principio de la sensibilización permanente y sin tapujos de su población sobre la donación y el trasplante.

Se creó en 1989 y en sólo diez años consiguió elevar las cifras de donantes, de 15 personas por millón de habitantes, a más de 30. Un número que ha seguido creciendo y que en 2016 batió su propio récord al alcanzar 2 mil 18 donaciones que permitieron realizar 4 mil 818 trasplantes.

En lo que va de este 2018, en México solamente mil 842 pacientes se han beneficiado de un trasplante de órgano, apenas poco más del 10 por ciento de los solicitantes.

España es un gran ejemplo en términos de comunicación, información y política de salud, pues privilegia la vida por encima de otras consideraciones. Allá, la donación de órganos, lejos de ser un procedimiento extraordinario, es una acción de rutina.

Qué diferente sería la historia de tantos mexicanos, hoy muertos, si en nuestro país ocurriera algo similar a España. Pero en el camino andamos…

Mónica Garza

Periodista.

Latest posts by Mónica Garza (see all)

Compartir