Adiós a Uribe

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Tras ocho años de ejercicio presidencial, el político colombiano Álvaro Uribe está a punto de ser sucedido por uno de los nueve candidatos que se enfrentarán en las importantes elecciones colombianas del próximo domingo.

Que no se optara por un tercer mandato de Uribe, en medio de la siempre amenazada coyuntura colombiana, es una lección de madurez democrática, que envía el mensaje de que, por muy precaria que sea la seguridad de un país, cualquier tentativa autoritaria debe ser descartada.

Analistas y observadores de la realidad colombiana han relacionado la importancia de estas elecciones con la mayor o menor continuidad que alcance la estrategia de seguridad emprendida por Uribe. La posición del gobierno ante las guerrillas, el narcotráfico y las conexiones de éste con el aparato administrativo y policíaco del Estado es, sin dudas, uno de los temas a dirimir en la contienda. Pero al mismo habría que agregar la manera en que el nuevo presidente y su partido decidan enfrentar la vecindad de la Venezuela de Hugo Chávez y las relaciones con los otros gobiernos bolivarianos, especialmente con el de Rafael Correa en Ecuador.

El despegue en las encuestas de Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá, matemático graduado en la Universidad de Dijon, Francia, con estudios de filosofía en la Universidad Nacional de Colombia y ex rector de ese recinto, augura importantes ajustes en el sistema de partidos de Colombia en caso de segunda vuelta. Mockus contiende por el Partido Verde, una entidad sin espesor institucional, mientras que el otro rival, puntero en las encuestas, Juan Manuel Santos, lo hace por el Partido Social de Unidad Nacional. En una segunda vuelta, Santos podría llegar con el apoyo de los dos partidos históricos de Colombia, el liberal y el conservador.

Santos es el político que mejor ha podido capitalizar a su favor la incólume popularidad de Uribe. Economista con estudios en Kansas, Harvard y la London School of Economics, agrega a una sólida formación una larga experiencia en gobiernos nacionales: fue Ministro de Comercio Exterior de César Gaviria, Ministro de Hacienda y Crédito Público de Andrés Pastrana y Ministro de Defensa Nacional de Álvaro Uribe. Su mensaje de campaña ha enfatizado, con éxito, la continuidad de la política de seguridad de Uribe. El consenso favorable que dejan los ocho años de Uribe ha persuadido, incluso, a Mockus, el principal líder de oposición, de suscribir dicha plataforma.

Pero Mockus ha agregado a su programa una oferta de normalización de relaciones con el chavismo, que, sin embargo, mantiene fuertes reticencias al eje bolivariano. Santos, personalmente involucrado en el conflicto con Venezuela, también ha llamado a una mejoría de relaciones con el vecino, aunque tendría menos posibilidades que Mockus de llevarla adelante. Gane quien gane intentará mantener la política de Estado en materia de seguridad y, a la vez, tratará de limar asperezas con Caracas. Esa mezcla de alternancia democrática, cortesía diplomática y firmeza frente al terrorismo y el narcotráfico podría ser el mejor antídoto contra el autoritarismo chavista.
rafael.rojas@razon.com.mx

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