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Venezolanos llenan el tanque de su coche de gasolina, el 23 de marzo de 2017, en Caracas. Foto: AP
Venezolanos llenan el tanque de su coche de gasolina, el 23 de marzo de 2017, en Caracas. Foto: AP

En 2017, Nicolás Maduro anunció la creación del Carnet de la Patria, un documento de identidad electrónico a través del cual el régimen regula el acceso a la comida y productos necesarios para el uso cotidiano y por el que los venezolanos acceden a programas sociales para la obtención de bonos, créditos para viviendas y hasta vacunas para sus bebés.

Un año y medio después, el mandatario venezolano usa esta tarjeta de racionamiento, adoptada por 16 de 31.5 millones de venezolanos, para controlar la venta de gasolina subsidiada, el único producto al que todavía tienen acceso todos los venezolanos.

“¿Quién de los que me están escuchando… aún no se ha inscrito? Yo anuncio que los días miércoles, jueves y viernes se dará la última jornada del censo de transporte para el nuevo sistema de subsidio y de precio de los hidrocarburos internos a través del Carnet de la Patria… Anuncio tajante: miércoles, jueves y viernes y se cierra”, amagó el mandatario anoche.

Y luego lanzó: “la gasolina y los hidrocarburos internos tiene que colocarse a precio internacional para que se acabe el contrabando hacia Colombia y el Caribe, gracias a Dios, tenemos el Carnet de la Patria para estos procesos de subsidio directo”.

Gráfico: La Razón de México

En Venezuela, 40 litros de gasolina cuestan 300 bolívares (0.2 centavos de dólar), mientras que en el mercado internacional un litro se vende a un dólar. Es decir, el régimen quiere aumentar ocho mil veces el precio del combustible.

Con este ajuste, el combustible sería impagable para la mayoría de los venezolanos, pues el sueldo mínimo -cerca de un dólar- apenas alcanza para comprar un kilo de pollo.

Pese a que el mandatario venezolano no detalló cuándo ni cómo será el aumento, el gobernante socialista apuntó que las medidas forman parte de un plan a dos años. “Aspiro a que en dos años a más tardar hayamos resuelto la deformidad (…), donde la gasolina venezolana prácticamente la regalamos. La gasolina y los hidrocarburos internos tienen que colocarse a precio internacional para que se acabe el contrabando”, acotó.

La nación sudamericana está sumida en la peor crisis de transporte de su historia: La falta de refracciones ha llevado a los conductores de camiones a parar su actividad y han surgido las llamadas perreras como sistema de transporte, unas camionetas pickup, sin condiciones de seguridad, en la que los venezolanos se trasladan de pie y hacinados.

La oposición considera el Carnet de la Patria como un mecanismo de “control político y social” y de “chantaje” electoral. Maduro denuncia que los bajos costos de la nafta estimulan su tráfico a Colombia y las islas del Caribe, lo que -asegura- ocasiona “unos 18 mil millones de dólares de pérdida neta (al año)”.

Gráfico: La Razón de México

“La segregación en el suministro de combustible convierte a los venezolanos en ‘patriotas’ y ‘expatriados’ al pretender cobrar el combustible a quienes no tengan el Carnet de la Patria a precio internacional. Se pulveriza el derecho de igualdad entre venezolanos”, denunció ayer en su cuenta de Twitter Rocío San Miguel, activista de derechos humanos y abogada.

“Ajá, Maduro, obligas con chantajes a los venezolanos a sacar ese indigno ‘mal llamado Carnet de la Patria’ para recibir gasolina, pero a los castristas cubanos les regalas todo nuestro petróleo…Eso es atentar contra los derechos de los venezolanos”, reclamó por su parte el exalcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.

  • El Dato: En Venezuela, 40 litros de gasolina cuestan 300 bolívares (0.2 centavos de dólar), mientras que en el mercado internacional un litro se vende a un dólar.

El analista venezolano Luis Vicente León calificó la medida de “predecible”. “En realidad es un aumento general de precio de la gasolina (por lo demás necesario) con un discurso de subsidio focalizado a quienes tienen dos cosas poco comunes: Carnet de la Patria y coche. Populismo discriminante”, escribió en Twitter.

No es la primera vez el gobierno de Venezuela ajusta el precio de la gasolina. En 1989 un paquete de medidas económicas anunciadas por el entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, desató una ola de protestas conocida como “El Caracazo”, en las que murieron cientos de personas y se produjeron saqueos.

Huían de la crisis y mueren en Ecuador

Un accidente, en el que se vieron involucrados un autobús y un todoterreno en una carretera a 30 kilómetros al este de Quito, dejó 24 víctimas mortales y 22 heridos de nacionalidad colombiana, venezolana y ecuatoriana. El suceso se produjo en un sector conocido como la “curva de la muerte”.

“Sentimos como una sacudida, como si viniera un temblor grande, como si algo reventara, yo salí corriendo sin zapatos del susto, subí a la terraza y vi que la gente estaba gritando, llorando y pidiendo ayuda”, explicó  Olga Guambi, de 53 años, vecina de una de las viviendas afectadas por el impacto del autobús.

Guambi explicó que su yerno llamó al servicio de emergencia y que rescatistas y ambulancias se demoraron una hora en llegar. La fiscal Silvana Garrido indicó que entre los fallecidos hay personas de Venezuela y Colombia.

De acuerdo a las pesquisas preliminares, el autobús tenía matrícula colombiana y, según documentos que se encontraron dentro del transporte, los viajeros llegaban desde el municipio colombiano de Neiva y su destino final era Lago Agrio, en la provincia ecuatoriana de Sumubíos, fronteriza con Colombia.