• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Ilustración del libro Aparición Forzada.

Ernesto Alcocer (Ciudad de México, 1955) es narrador y pintor: desde joven guardó en secreto sus obsesiones por la pintura y la literatura, posee un invaluable archivo de notas periodísticas de acontecimientos extraordinarios. Funcionario gubernamental, directivo y consultor de empresas transnacionales, ha publicado las novelas También se llamaba Lola (1993), Perversidad (2007) y Obediencia perfecta (2014), la cual fue llevada al cine y se alzó con el Premio Ariel por Mejor Guión Adaptado en 2015.

Aparición forzada (Grijalbo, 2018): libro que actualmente Alcocer promociona. Empalme de novela negra (noir) con determinantes influjos de Raymond Chandler por la presencia de circunstancias enrarecidas en que aprensión, violencia, incertidumbre y corrupción, no exentas de cierta dosis de Realismo  Sucio, develan el descarrío de las sociedades regidas por las leyes del libre mercado.   

El lector tiene en sus manos el plan de ‘venganza’ de Santiago, quien con una máscara de luchador con los colores patrios y una pistola Beretta pretende asustar al desalmado ejecutivo que ha arruinado su carrera en una compañía global después de muchos años de trabajo.

“Esta novela es también una historia de amor y supervivencia. Mi personaje protagonista, Santiago, no tiene experiencia en esos recovecos de la venganza; pero, necesita hacer algo que le devuelva la confianza en sí mismo, de ahí su descabellado plan para asustar al directivo que ha destruido su carrera de tantos años”, comentó para La Razón, Ernesto Alcocer.   

Ernesto Alcocer.

¿Novela visual, cinematográfica? No la escribí con ese propósito. Mi anterior novela fue llevada al cine con muy buena acogida del público. Estoy trabajando actualmente en la adaptación cinematográfica de esta novela. No niego mi apego a los hermanos Coen y a Tarantino. Me interesa lo visual. Soy también pintor.   

Discurso trepidante que atrapa al lector. Pienso en Martin Scorsese… Me halaga la comparación.  Es para mí muy importante el montaje y la mirada nerviosa del narrador. Quizás, por eso se aprecia una narración palpitante que ocupa la atención del lector. 

¿‘Realismo sucio’ entreverado con la corrupción del poder? Mi personaje es un hombre común que se mueve en ambientes sórdidos y extremos. Su experiencia como ejecutivo de una empresa internacional lo lleva a retratar esos contextos en que lo individual se  impone por encima de lo humano. La sociedad capitalista es corrupta en sus métodos, en su estructura vertical. Apelo a la ironía el intento de revelar todo ese mundo soterrado de las empresas transnacionales.   

Aparición forzada

Siento como si me hubiera quedado sordo y ciego en este cuarto a prueba de ruidos, donde la opacidad de la cortina impide que se cuele el más mínimo resquicio de brillo exterior. Como no soy de los que acostumbran usar pastillas para dormir, como Emilia, no sé qué voy a hacer esta noche. Apenas acabo de apagar la lámpara cuando se me vuelve a venir a la cabeza el puerco de mi jefe de México. Es increíble, aunque en todo el día no hice nada que valiera la pena, estoy tan cansado que no puedo dormir. Después de que me despidieron ya no tiene mucho caso denunciar al cerdo, pensarían que lo hago por resentimiento y nadie me tomaría en serio.

Fragmento

Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró es columnista fundador de La Razón. Ha publicado la novela La Orfandad del Esplendor y el libro de textos periodísticos Un Sintagma por Aquí, un Estribillo por Allá. Profesor universitario y conferencista de música y literatura en varias instituciones culturales de México. Sus textos han aparecido en publicaciones de España, Cuba, Puerto Rico y México. Publica en este diario semanalmente las columnas de reseñas y comentarios de discos y libros, El Convite y Las Claves.
Carlos Olivares Baró