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Otamendi trata de detener el potente disparo de Modric, el segundo gol, ayer. Foto: AP

No hay caso el idilio entre Lionel Messi y la selección argentina está destinado a una triste milonga. Amargo, humillante, cruel; así fue el papel que ayer hicieron la albiceleste ante Croacia, donde los europeos concretaron un 3-0 a su favor y dejaron en terapia intensiva a los sudamericanos. Hoy, los pamperos lucen sin destino y su pena parece llevarlos en una espiral sinfín. Sampaoli y sus pupilos tienen un pie fuera del Mundial; ahora sólo esperan la combinación de resultados y un milagro.

Gráfico: La Razón de México

Sampaoli hizo cambios importantes en su parado táctico, respecto a lo que se vio en su debut ante Islandia. Ayer mandó al terreno de juego a Caballero en su puerta, con Otamendi, Tagliafico y Mercado como los centinelas para cuidar la parte trasera.

El medio campo fue para un insistente Enzo Pérez, Mascherano, Acuña y Eduardo Salvio. En la punta, Agüero, mientras que Meza y Messi lo surtieron de balones.

Pero hay que decirlo, la fórmula fue poco fructífera para los sudamericanos; apenas al 4’, Caballero ya era protagonista al salvar un disparo cruzado por parte de Perisic; sin embargo, eso no era suficiente para enfriar el buen juego de los croatas, quienes no se cansaron de llegar al marco albiceleste por las bandas y por el centro.

Gráfico: La Razón de México

Fue hasta pasado el minuto 12 cuando por fin el combinado sudamericano tuvo una clara. Mandaron un centro al área donde estaba Messi, pero el crack no alcanzó el balón por más que estiró. Segundos después El Kun remató en el área pero la defensa croata cortó el disparo.

El proceder de los pupilos de Sampaoli fue bastante pobre, con desconcentraciones, un notable nerviosismo y una tibieza en sus líneas. Lio se encontró con un escenario hostil que lo maniató. Durante 20 minutos fueron bien neutralizados por la delantera europea; la experiencia de Ivan Strinic, Luka Modric, Marcelo Brozovic, Ivan Rakitic, Mario Mandzukic e Ivan Perisic pusieron en jaque a la celeste y blanco en contadas ocasiones.

Fue casi hasta llegada la primera media hora cuando la Vatreni se relajó y eso le permitió a Argentina ganar metros y encontrar espacios para aproximarse a la meta rival. No obstante, pese al dominio de los representantes de la UEFA y la displicencia de los de Conmebol, el tablero se había encaprichado con un 0-0.

Para el complemento todo era la misma dinámica, con la albiceleste aguantando y los croatas insistiendo; incluso hubo momentos en los que Argentina tuvo llegada; sin embargo, llegó un error garrafal por parte de Caballero, quien al minuto 53, quiso despejar de primera intención una pelota que en el papel no lucía con mucho peligro, pero para su poca fortuna, la redonda llegó a la humanidad de Ante Rebic, quien de chilena convirtió el 0-1, que puso  a los pamperos contra las cuerdas.

Cuando se vio en el suelo, la celeste y blanco comenzó a despabilarse, fue más profunda en sus intentos, incluso al 63’ el portero Subasic y Rakitic tuvieron que sacar una pelota en la raya de su propio arco, ante la llegada de los sudamericanos.

Pero la historia ya estaba escrita: la debacle de Argentina estaba en camino y llegó con un bombazo de Modric, justo al 80’, cuando el jugador merengue sacó un disparo acomodado por el centro; la redonda tuvo una trayectoria recta, lenta, agónica, angustiosa, cual si fuera el tango más triste o el mate más amargo.

Gráfico: La Razón de México

Para la albiceleste no hubo más que resignarse a su destino, uno que ahora ya no depende de ellos y que encima, en la recta final del encuentro, fue muy acosado por el dominio europeo, que jamás se entregó al conformismo ni cruzó los brazos, al contrario, buscaron el tercero, de ahí que al 90’, Rakitic aún tuviera tiempo para poner el último clavo al ataúd albiceleste.

El “7” de Croacia remató una pelota que había quedado botando en el centro del área; con todo el carácter, cabeza fría y precisión, Ivan acomodó la de gajos junto al palo izquierdo de Caballero y ese fue el punto final del la agonía pampera; lo fue en el partido y quizás lo sea de todo el Mundial para Sampaoli y los suyos.

Gráfico: La Razón de México

 

 

Australia empata con Dinamarca

Los australianos anotaron su único gol, en la derrota ante Francia, con asistencia del videoarbitraje; los protagonistas del gol fueron Christian Eriksen y Mile Jedinak

Aaron Mooy trata de despejar un balón, ante el acoso de los daneses, ayer. Foto: AP

Una vez más, con la ayuda del VAR, como en el enfrentamiento ante Francia (2-1), la selección de Australia consiguió anotar ahora contra su similar de Dinamarca en el empate 1-1 que le sirve a los daneses para asegurar, de momento, su pase a octavos en el Grupo C.

En el Samara Arena, la Dinamita Roja salió decidida a obtener los tres puntos del partido y consiguió adelantarse en el marcador al 6’, en un buen pase de Jorgensen dentro del área para la llegada, desde atrás, del jugador del Tottenham, Eriksen, quien remató con potencia y de volea; imposible de parar para el arquero australiano Ryan.

Fue al 34’ cuando, en una polémica jugada, los Socceroos emparejaron el partido, tras un tiro de esquina donde Yussuf Poulsen desvió con la mano el balón; sin embargo, el árbitro no marcó la pena máxima inmediatamente, pero lo hizo más tarde para definir el marcador.