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Foto: Especial

La relación que Leonora Carrington sostuvo con Xilitla, fue más allá del mero placer de adentrarse a la jungla de la Huasteca Potosina, experimentar el placer de su cocina y el verdor de sus paisajes. A este pueblo la unía una entrañable amistad con el que más tarde se convertiría en uno de sus principales promotores, Edward James.

Como si se tratara de un esfuerzo por no olvidar, desde hace un año el gobierno del poblado en colaboración con el Gobierno federal trabaja en la construcción de un museo dedicado a la creadora de origen inglés, que abrirá sus puertas en agosto próximo.

Más de 63 piezas entre esculturas, fotografías y 25 máscaras relacionadas con la creación de sus mundos oníricos serán exhibidas. Su hijo, Pablo Báez Carrington, donó el acervo; 45 de las piezas ya se encuentran expuestas desde el pasado 22 de marzo en el Museo Leonora Carrington, en la capital de San Luis Potosí.

“En este recinto se exhibirá una colección de esculturas, tapices y objetos personales que el hijo de la pintora, Pablo Báez Carrington, concedió al gobierno del estado en comodato por 25 años. Todas las piezas están relacionadas con los seres fantásticos del imaginario de Carrington. La mayoría datan del último periodo de su vida, y eso nos ayuda a percibir un resumen de lo que fue su trabajo y la pasión que sentía por lo onírico, la alquimia y su relación con México”, dijo a La Razón Jesús Villar, director del Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí.

Gráfico: La Razón de México

James y Carrington se conocieron en 1944 y su amistad duraría hasta la muerte del poeta. La construcción fantástica del castillo que lleva su nombre era  un intento por hacer real un edén sólo imaginado por Leonora. Un hecho que se ve reflejado en la correspondencia que sostuvieron a lo largo de sus vidas.

“El surrealismo tiene un impacto muy fuerte en la relación de Leonora y Edward. Ambos compartían gustos artísticos; ambos eran ingleses. Él emprendió la construcción de un jardín que representaba ese mundo onírico que Leonora imaginaba. Así que la llegada del museo y el jardín no hacen  más que dotar de un simbolismo casi surreal a Xilitla”, agregó.

La virgen de la cueva, La elefanta, o La creadora del atole son algunas de las esculturas que podrán apreciarse en el museo construido sobre un antiguo predio, propiedad del gobierno del estado y cuya inversión ascendió a 10.5 millones de pesos, de los cuales diez fueron aportados por el gobierno federal.

El museo, divido en dos salas; una de las cuales tendrá una exposición permanente, refleja parte de la fascinación que Carrington sintió por México y por las culturas prehispánicas.

Foto: Especial

“Ella vivió 30 años en México y las esculturas muestran parte del interés que ella tuvo por la cultura mexicana, pero creo que cada espectador podrá hacer su propia lectura”, añadió.

El museo dedicado a la creadora surrealista está construido sobre un antiguo predio del que se respetó su construcción original. Cada sala cuenta con un espacio de 567 metros cuadrados, además de una terraza y una bodega.

La intención de los arquitectos al conservar la estructura original era contrastar el estilo moderno y el antiguo.

Villar señaló que el museo estará cerca de la Plaza de Armas y lo que se pretende es hacer un circuito, donde tanto el jardín escultórico de Edward James, el pueblo y el museo estén conectados, lo que beneficiará también a generar más turismo en una de las zonas, que considera son de las más bellas de San Luis Potosí.

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