Alusiones

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Jorge Fernández analiza en Excélsior elementos que abordamos en “Quebradero” del martes. Agradecemos a Jorge su opinión y reflexiones porque da elementos para seguir pensando en temas que afectan severamente al país.

Recordamos que la película que presentó Jorge sobre la desaparición de los normalistas provocó todo tipo de reacciones, lo que incluyó algunas que exigían que el filme no se exhibiera, en un acto contra la libertad de expresión y la democracia.

Damos una segunda vuelta al tema. El planteamiento a discusión es sobre si el gobierno ha puesto el mismo esfuerzo en el caso Iguala que en la recaptura de El Chapo.

No hemos escatimado el trabajo del gobierno. En La Razón lo hemos reconocido y valorado, ha sido una constante. No hay en el país antecedentes de un hecho similar. Si queremos acercarnos a algo parecido tal vez podríamos revisar el 68, el 10 de junio y quizá hasta Aguas Blancas, pero al final se ve forzado. La investigación de Iguala, como hecho inédito y no comparable, fue profunda.

Sin embargo, quedaron cabos sueltos. Si no fuera así no se habría reconocido ni avalado el hecho de que existen nuevas líneas de investigación sobre las cuales se ha venido informando a los padres de familia.

Efectivamente, en torno a los padres de familia se ha ido construyendo una estructura que impide la autocrítica y canales de comunicación. Quien sea crítico del movimiento termina por ser descalificado en automático, con todo lo que implica en
redes sociales.

Van preguntas: ¿Por qué el Presidente no ha tenido más reuniones con los padres de familia y por qué las que ha tenido no se han hecho públicas? ¿No tenían nuevas pistas y por ello se quedaron con la “verdad histórica”? ¿Por qué hay nuevas líneas de investigación a las cuales el gobierno les concede credibilidad e importancia? ¿Por qué se instrumenta un despliegue en el caso El Chapo, de nuevo con visitas guiadas, y en Iguala parece que entre menos se hable de ello es mejor?

Iguala es la suma de la corrupción, el facilismo de ganar sin importar el costo, en este caso, PRD, el narcotráfico y sus redes, y un grupo de estudiantes que fueron llevados a la muerte.

El gobierno se ha asumido como responsable directo e indirecto en Iguala, lo que lo ha llevado a verse de muchas formas, y quizá en el caso de El Chapo por saberse responsable

único y directo se apuró y lo metió de nuevo en la cárcel con toda la parafernalia.

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

Que no diga Sean Penn que estaba en peligro, los malandros lo estaban cuidando: Javier Garza Ramos, periodista.

solorzano52mx@yahoo.com.mx
Twitter:
@JavierSolorzano

Javier Solórzano Zinser
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