• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Aquarius rescata a migrantes en el Mediterráneo, el viernes. Foto: AP

Las organizaciones humanitarias Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterránée reclamaron ayer a Europa un puerto seguro y “lo más cercano posible” para desembarcar a los  141 inmigrantes que salvaron el viernes en el mar y que están a bordo del Aquarius.

Los inmigrantes fueron salvados a unos 40 kilómetros de la costa libia en dos operaciones distintas el pasado viernes y permanecen a bordo de la nave Aquarius, que ambas organizaciones gestionan conjuntamente y que sigue navegando aguas internacionales frente a Libia.

  • El dato: Las costas que se extienden entre Trípoli y la frontera con Túnez se han convertido, en los últimos dos años, en el principal bastión de las mafias de trata de humanos.

A diferencia de anteriores ocasiones, las dos embarcaciones donde viajaban los migrantes fueron avistadas por el Aquarius, sin que ninguna autoridad les avisara previamente de su localización, informó Médicos Sin Fronteras.

MSF y SOS Mediterranée emitieron un comunicado conjunto para pedir a los gobiernos europeos que “otorguen un puerto seguro lo más cercano posible, de acuerdo con el Derecho Marítimo Internacional, donde puedan desembarcar las personas rescatadas” para que la embarcación “pueda seguir brindando una asistencia humanitaria que se requiere con urgencia”.

Las ONG aseguran haber contactado con las autoridades competentes, incluidos el centro de coordinación de rescate marítimo (RCC) italiano, maltés y tunecino así como el Centro Conjunto de Coordinación de Rescates libio (JRCC).

Según su relato, este último se presentó como la autoridad encargada de la coordinación pero rechazó ofrecer un puerto seguro y pidió que se dirigieran a otro centro, por lo que el barco decidió avanzar hacia el norte ayer.

A bordo están los 25 inmigrantes salvados en la primera operación, de los que 16 eran hombres y 9 mujeres, una de ellas embarazada, procedentes de países como Bangladesh, Camerún, Ghana, Costa de Marfil, Nigeria o Senegal.

También los rescatados en la segunda operación, 116 inmigrantes que viajaban en una nave de los que 78 eran varones, 38 mujeres, una de ellas encinta, y entre ellos había 67 menores no acompañados, todos de Eritrea, Somalia, Marruecos y Egipto.

El doctor de MSF a bordo, David Berversluis, explicó que desde el rescate se estudiaron las condiciones médicas de los inmigrantes para, en primer lugar, tratar eventuales enfermedades crónicas.

Durante sus exámenes detectó numerosos casos de desnutrición, con problemas derivados de la deshidratación y que requieren de tratamiento médico continuado.

  • El dato: Según la Organización Internacional de las Migraciones, más de 171 mil 635 migrantes cruzaron a Europa en 2017.

El coordinador del proyecto para MSF, Aloys Vimard, acusó a la Unión Europea de “concentrar todos sus esfuerzos en la creación de un Centro Conjunto de Coordinación de Rescates en Libia pero lo ocurrido este viernes refleja bien su incapacidad para coordinar integralmente una operación”.

Por el momento el ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, advirtió que el Aquarius no llegará a un puerto italiano, siguiendo así su estrategia de prohibir el atraque de los barcos de las ONG con inmigrantes. El pasado junio, la negativa de Italia y Malta de permitir el atraque de este barco con 630 inmigrantes obligó a la embarcación a dirigirse al puerto español de Valencia.

MSF y SOS Mediterranée expresaron su “extrema preocupación” por las políticas europeas que “obstaculizan la asistencia humanitaria y que provocó un número vertiginoso de muertos en el mar”.

Compartir