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Foto: Especial

El arancel de 25 por ciento que Estados Unidos considera aplicar a vehículos y autopartes importadas sería negativo para la industria automotriz mundial, incluida la mexicana, alertó la calificadora Moody’s Investors Service.

La firma internacional de riesgo crediticio expuso que estos aranceles serían negativos para prácticamente todos los segmentos de la industria automotriz en el mundo, como fabricantes, proveedores de autopartes, distribuidores y compañías de transporte.

En un reporte señaló que las plantas establecidas en México saldrían muy afectadas; los aranceles también afectarían la economía nacional en general, pues la industria automotriz representó 2.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

La calificadora especificó que las armadoras estadounidenses Ford y General Motors (GM) serían justamente las más afectadas.

Refirió que la armadora General Motors sería la más afectada por el arancel, pues depende más de las importaciones de vehículos fabricados en México y Canadá para soportar su operación en Estados Unidos.

Gráfico: La Razón de México

En Estados Unidos, 30 por ciento de las ventas de GM provienen de México y Canadá, contra 20 por ciento de las de Ford. Además, una parte importante de las camionetas y pick-ups de GM, las cuales tienen un margen de ganancia más grande, llegan de México y Canadá.

“Tanto GM como Ford necesitarían absorber el costo de reducir la producción mexicana y canadiense y cambiar algunos a Estados Unidos. Es probable que necesiten subsidiar las ventas para compensar las tarifas en el corto plazo y eventualmente podrían repercutir los mayores costos a los consumidores”, manifestó.

Moody’s apuntó que los fabricantes de automóviles no estadounidenses sufrirían aún más de los aranceles que sus contrapartes estadounidenses.

Lar armadoras europeas sin plantas estadounidenses, por ejemplo, Jaguar Land Rover y Volvo serían especialmente afectadas.

Los fabricantes de automóviles japoneses que exportan una proporción significativa de automóviles producidos en Estados Unidos, como Toyota (22 por ciento) y Nissan (31 por ciento), necesitarían ajustar significativamente su producción.

Gráfico: La Razón de México

Los planes de los fabricantes coreanos Hyundai y Kia Motors, de aumentar la producción estadounidense y reducir las importaciones, no serán suficientes para compensar por completo los posibles efectos negativos de los aranceles.

Los fabricantes de vehículos chinos, por otro lado, tienen exportaciones mínimas y, por lo tanto, no se verán afectados en gran medida.

Mientras tanto, un arancel de 25 por ciento perjudicaría la producción automotriz de México y la economía del país en general, debido a que numerosos fabricantes de autos han construido plantas de ensamblaje en México para atender el mercado estadounidense, lo que representa 2.9 por ciento del PIB nacional en el primer trimestre de 2018.

Las principales armadoras podrían tener dificultades para adaptarse a los cambios en la cadena de suministro que resultan de las tarifas, alertó Moody’s.

Los esfuerzos de los proveedores para optimizar el costo de producción y el tiempo para las piezas completadas, a menudo resultan en múltiples viajes trasfronterizos para productos terminados, lo que podría generar cargos tarifarios múltiples; y evitar esos costos podría afectar la cadena de suministro.

En el sector minorista, los concesionarios de automóviles de Estados Unidos que suelen tener un fuerte peso hacia las importaciones, también sufrirían significativamente.

Sin embargo, los minoristas de autopartes generalmente no se verían afectados, ya que están aislados por la demanda de repuestos para los 260 millones de vehículos que están en la carretera.

Recientemente, la Alianza de Fabricantes de Automóviles del vecino país del norte indicó en un comunicado que entiende que Estados Unidos está tratando de emparejar la competencia, pero que “los aranceles aumentan los precios de los vehículos para nuestros clientes, limitan las opciones de los consumidores e invitan a represalias de nuestros socios comerciales”.