¡Basta ya! de camiones de doble remolque

GENTE COMO UNO

  • Tamaño de fuente: A  A  A  A  

Hace dos años, justamente por estas fechas (9 de julio de 2016), medios de comunicación y amigos se unían en palabras de solidaridad y aliento para quien era entonces el director general de medios impresos de la Subsecretaría de Normatividad de la Secretaría de Gobernación, Héctor Gandini.

Su hijo, de apenas 20 años, había fallecido en un accidente en la autopista México-Cuernavaca. Lo más dramático es que en esta historia no estaba involucrada la alta velocidad, ni el alcohol ni la noche.

Eran alrededor de las 12:30 del medio día de un sábado, cuando un camión Tolva de doble remolque se impactó con tres vehículos, en uno de los cuales viajaban dos hijos del funcionario. El mayor, Héctor, murió de inmediato, al igual que otros dos jóvenes.

María, su otra hija, fue trasladada en estado de gravedad a un hospital y permaneció dos meses en terapia intensiva. Su rehabilitación —sobre todo emocional— continúa hasta el día de hoy.

A partir de aquel momento Héctor Gandini se convertiría en uno de los más agresivos activistas en contra de la circulación de los camiones con doble remolque en nuestro país, además de tener siempre a su favor las demoledoras cifras de accidentes fatales provocados por esos vehículos.

México ocupa el séptimo lugar a nivel mundial en muertes por accidentes de tránsito. Según cifras de la ONU, 28 mil de éstos son provocados por camiones de doble remolque, en los que, de acuerdo con la propia Secretaria de Comunicaciones y Transportes, mueren mil personas al año.

Las leyes se “endurecieron” y en marzo pasado el Diario Oficial de la Federación publicó las nuevas disposiciones en la llamada Norma 012 que regula este tipo de transportes.

Espejos auxiliares, luces automáticas, frenos antibloqueo, sistema de localización a través de GPS, la reducción de la velocidad máxima a 80 km, además de circular con un mínimo de 100 metros de separación con respecto a otros vehículos pesados, son parte de los protocolos. Sin embargo con el peso que llegan a cargar, que en muchas ocasiones excede el máximo establecido, México se mantiene en el vergonzoso top ten de muertes por accidentes de esa naturaleza.

En la carretera México-Cuernavaca se reportan, en promedio, mil 600 accidentes al año.

En nuestro país se permiten los dobles remolques de hasta 32.5 metros de largo de punta a punta cargando 75.5 toneladas. Demasiado si lo comparamos con los estándares de países de primer mundo.

Canadá marca como límite 50 toneladas de carga en un vehículo de 25 metros de longitud máxima. En Alemania, Bélgica, España, Finlandia, Italia y Suiza, son 43 toneladas que además no rebasan los 20 metros de dimensión.

Estados Unidos autoriza hasta 24 metros de largo para uno de estos transportes, cargando no más de 40 toneladas, cuando se permite su circulación, porque en varios estados de la Unión Americana estos camiones están simplemente prohibidos.

Algo muy alejado de lo que ocurre en nuestro país, donde pareciera que además han inaugurado rutas por vialidades que ponen aún en mayor riesgo a los automovilistas, como son el Eje Central, Circuito Interior o la lateral del periférico en la Ciudad de México, donde se les ve circular cada vez con más frecuencia, junto a los más de 5 millones de vehículos que también lo hacen diariamente.

En México circulan alrededor de 450 mil tráiler, de los cuales 8 por ciento son de doble remolque, lo que nos da una cifra aproximada de 40 mil de estas unidades.

Javier Jiménez Espriú, propuesto por Andrés Manuel López Obrador como secretario de Comunicaciones y Transportes para su próximo gobierno, se ha manifestado en favor de prohibir los vehículos de doble remolque. Habrá que ver si su intención, estrategia y convocatoria por fin lo hacen posible.

Porque esta lucha tiene historia en nuestro país desde el año 2012, cuando comenzaron a presentarse iniciativas para prohibir la circulación de unidades de doble remolque, que se fueron quedando en la congeladora.

Los motivos son siempre los mismos: los intereses de unos cuantos por encima de la seguridad de millones y la presión de agrupaciones transportistas, como la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) y la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), que son favorecidas por este negocio que ya ha cobrado miles de vidas.

Y seguimos contando…

Mónica Garza
Mónica Garza

Latest posts by Mónica Garza (see all)

Compartir