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Kompany, se levanta para rematar de cabeza y así adelantar a Bélgica, ayer. Foto: AP

La última esperanza del continente americano se esfumó. Brasil peleó hasta el último minuto, pero no le alcanzó para superar a Bélgica y meterse a las semifinales de Rusia 2018.

En un duelo de ida y vuelta y que jamás dejó de ser peleado por ambas escuadras, los Diablos Rojos demostraron que están en un nivel incansable y con el cual buscan conseguir su primer título mundial, pues poco a poco comienzan a caer los  poderosos y ellos lucen como uno de los principales favoritos para llevarse el campeonato.

Gráfico: La Razón de México

Con goles de Ferminho, al 13’ en su propia puerta, y de Kevin De Bruyne, al minuto 31, Bélgica derrotó 2-1 a Brasil, que por parte de la Canarinha descontó Renato Augusto al 76’.

Para la antesala de la gran final los rojos se verán las caras ante Francia, que derrotó a Uruguay a 2-0.

Desde el inicio del juego se esperaba un partido con mucha intensidad por parte de los dos lados y no quedó a deber, pues desde el silbatazo inicial tanto Brasil como Bélgica se volcaron a buscar la portería del rival y el primero en tener la posibilidad de abrir el marcador fue la Verdeamarela, que con Thiago Silva se quedó muy cerca al minuto 7.

En un cobro de tiro de esquina por la parte derecha Miranda rozó la redonda y Silva ya no pudo conectar de la mejor manera, por lo que a un metro de la portería sólo contacto el balón con el muslo, pero para su mala suerte se estrelló en el poste.

Gráfico: La Razón de México

Los minutos corrieron y Brasil lucía más peligroso a la hora de ofender. Paulinho en el corazón del área recibió un pase, pero no controló de la mejor manera y se perdió otra posibilidad.

Cuando más peligrosa lucía la Canarinha, los Diablos Rojos comenzaron a nivelar el cotejo y al 13’ Kompany cabeceó la redonda y Fernandinho la incrustó en su propio marco; pero ir abajo en el marcador no le quitó a Brasil su deseo de seguir buscando la portería rival, pues a pesar del 1-0 seguían siendo más peligrosos.

Poco a poco el ida y vuelta con el que arrancó el encuentro empezó a bajar, pero en un contragolpe, comandado por Lukaku, al 31’ los europeos, por conducto de De Brayne, pusieron el 2-0 en la pizarra y así se acercaron más a las semifinales.

La última de peligro en la primera mitad la tuvo Paulinho con un disparo potente desde fuera del área, pero que Courtois de un manotazo sacó a tiro de esquina.

El resto de los primeros 45 minutos Neymar intentó aparecer en el partido, pero sin suerte, pues era bien cubierto por sus rivales.

Para la parte complementaria se esperaba un conjunto brasileño mucho más agresivo y así fue, pues jamás pararon de pelear y en todos los rincones de la cancha se adueñaron de la redonda, haciendo que el conjunto belga no pudiera regresar a su futbol de un solo toque.

A pesar de que los rojos intentaron presionar a la Canarinha no fue suficiente y al 55’ Kompany se barrió dentro del área para quitarle el balón de manera legítima a Gabriel Jesus, quien cayó; y a pesar de que se utilizó el VAR, no se marcó penal.

Gráfico: La Razón de México

Para el 62’ Costa sacó un disparo que Courtois despejó al centro y Coutinho por estar volteando a otro lado no pudo conectar bien la redonda.

La pizarra se mantenía 2-0 a favor de los europeos, pero la presión brasileña era constante y al 76’ Renato Augusto se elevó en el aire y con un contundente cabezazo marcó el 2-1 en el marcador.

A partir de ese momento Bélgica se cuidó con todo el equipo atrás y Brasil se fue al frente con lo mejor que tenía, pero los minutos pasaron y la suerte no estaba de su lado.

Fue hasta el 93’ cuando la adrenalina regresó con un gran disparo de Neymar que hizo volar a Courtois, pero no hubo tiempo de más y el partido terminó.

Gráfico: La Razón de México