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Poco más de tres décadas pasaron para que Bélgica se instalara en una semifinal de Copa del Mundo. Mañana enfrentará a Francia, selección ante la que precisamente cayó en el juego por el tercer lugar de México 1986, pero a la que ha vencido en 30 ocasiones de 73 posibles, a cambio de 24 descalabros y solamente 19 empates.

San Petersburgo será la sede de la primera semifinal de Rusia 2018 entre franceses y belgas; un partido que ha sido catalogado por muchos expertos como una final adelantada, debido a la alta calidad técnica y futbolística de ambos conjuntos.

Desde aquel encuentro celebrado en el Estadio Cuauhtémoc, en Puebla, que culminó con victoria por 4-2 a favor de los galos, en tiempos extra, Les Bleus y los Diablos Rojos no se han vuelto a ver las caras en un encuentro de carácter oficial. 

La primera ocasión que estos equipos chocaron en un Mundial fue en la ronda de octavos de final de la primera de dos ediciones desarrolladas en suelo francés, en el lejano 1938. Los locales consiguieron su pase a cuartos de final gracias a un triunfo por 3-1, en París. La segunda y última ocasión que el destino había cruzado a estos países vecinos en la máxima fiesta del balompié fue precisamente en el ya citado duelo por el tercer puesto en la segunda Copa del Mundo, celebrada en territorio mexicano, hace 32 años. La tercera será mañana, en el Zenit Arena, donde los dirigidos por el español Roberto Martínez intentarán  vencer a otro de los grandes favoritos, luego de que el pasado viernes eliminaran a la selección de Brasil, en Kazán.

De las otras nueve veces que Francia y Bélgica se confrontaron en un duelo oficial, la balanza es sumamente pareja, pues cada uno se alzó con la victoria tres veces, en tanto que las otras tres el marcador quedó igualado. Aunque el choque más importante, después de los dos en Mundiales, finalizó con un categórico 5-0 favorable a los azules, en la primera ronda de la Eurocopa de 1984, competencia que se llevó a cabo justamente en Francia.

Por historia y por plantel, los dirigidos por Didier Deschamps arriban a esta atractiva semifinal en calidad de favoritos. No obstante, los belgas son el único de los cuatro semifinalistas que tiene marca perfecta en lo que va del certamen, con cinco victorias en cinco partidos, lo que históricamente es un buen augurio para llegar lejos, ya que cuatro de las seis selecciones que lo lograron anteriormente llegaron a la final, aunque solamente en dos ocasiones se quedaron con el título (Brasil, en México 1970 y en Corea-Japón 2002).

Hace cuatro años, en Brasil, Argentina también ganó sus primeros cinco cotejos; curiosamente el de cuartos de final a costa de Bélgica. Llegó a la final, pero sucumbió ante Alemania, en tiempos extra. En Sudáfrica 2010, a Holanda le pasó lo mismo que a la Albiceleste, luego de que cayera en el juego decisivo, frente a España. En Italia 1990, la Squadra Azzurra aprovechó el apoyo de su gente para tener un espectacular comienzo, mismo que lo llevó hasta semifinales, donde para su mala fortuna perdió ante Argentina, en penaltis, mientras que en Alemania 1974, Polonia también arrancó el torneo con cinco triunfos. Sin embargo, no llegó a la final, aunque culminó tercera tras derrotar 1-0 a Brasil.

Otra buena señal para los Diablos Rojos es que suman tres compromisos sin derrota ante sus vecinos. La última vez que eso ocurrió fue en un juego de preparación, celebrado el 18 de febrero de 2004, en Bruselas, donde los galos se impusieron 2-0, con goles de Sidney Govou y Louis Saha.

El cuadro que resulte vencedor de esta semifinal se verá las caras con el ganador del partido entre Croacia e Inglaterra, el próximo domingo, en el Estadio Olímpico Luzhnikí, en Moscú.

No le tememos a nadie: Pavard

Benjamin Pavard, lateral derecho de la selección de Francia, aseguró ayer, en conferencia de prensa, que en el seno de Les Bleus no le temen a ningún equipo; esto de cara a la semifinal de mañana, ante Bélgica.

“Ya jugamos contra (Lionel) Messi y (Luis) Suárez. Trabajaremos bien para tratar de bloquearles (a los belgas)”, señaló en alusión a las victorias de los galos sobre Argentina y Uruguay en octavos y cuartos de final, respectivamente.

Por su parte, el delantero Olivier Giroud confía en anotar su primer gol en la justa veraniega mañana, pese a que enfrente tendrá a Thibaut Courtois, quien es su compañero en el Chelsea.

“Es un baluarte (Courtois). Está muy bien y además tiene una buena defensa por delante de él. Confío, sin embargo, en que dejarán algún hueco por el cual entrar; estoy seguro que vamos a romper este muro”, aseveró el atacante de 31 años, quien disputa su segunda Copa del Mundo con el conjunto galo.

La última vez que Francia y Bélgica midieron fuerzas fue en un amistoso celebrado en junio de 2015, mismo que culminó con un espectacular triunfo de los Diablos Rojos por 4-3.

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