Capulina hizo del humor blanco su arte

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Gaspar Henaine, Capulina, fue una de las primeras estrellas de la TV mexicana, que en la década de los 50, con humor blanco y chistes que recurrían más al “pastelazo”, se popularizó hasta convertirse en ícono de la cultura popular.

Haciendo mancuerna con Marco Antonio Campos Contreras, Viruta, en Cómicos y canciones, conquistó con sus improvisaciones actorales y cantando al lado de personajes como las Hermanas Navarro, lo cual le permitió convertirse en una figura emblemática del cine nacional. Participó en 84 películas.

“La gente se reía con ese humor bobo, acudía a ver sus películas. Visto en perspectiva creo que pudo influir un poco la popularidad que le dio la televisión. Cuando Capulina asciende hay la necesidad de crear nuevas estrellas para el cine mexicano, ya no existía un Pedro Infante ni Jorge Negrete, y Tin Tan comenzaba su decadencia, se necesitaba gente que llenara las salas, ese es el contexto que le toca”, destaca en entrevista con La Razón, el especialista Gerardo Gil Ballesteros.

En la filmografía del llamado Rey del Humorismo Blanco, quien hoy cumpliría 90 años, destacan las películas: Muertos de miedo (1958); Dos criados malcriados (1960); Cascabelito (1961); y Santo contra Capulina (1968).
Aunque los filmes en que actuó el también cantante, productor y guionista tuvieron éxito en taquilla, el crítico de cine comenta que Capulina “es un síntoma muy claro de la decadencia de la filmografía nacional”: En los 60 había culminado la Época de Oro del Cine Mexicano.

“Evidentemente es un artista de un gran arraigo popular, me parece que es un humor más infantil que otra cosa. Su etapa más importante en el cine se dio al lado de Viruta”, resalta el conductor del programa Marquesina 22.

La popularidad de Gaspar Heinane traspasó las fronteras al hacer una gira con El Circo de Capulina por América Latina. Fue el primer artista de renombre que encabezó este tipo de espectáculos.

Convertido en cómic. La figura del comediante también llegó a través de las historietas Aventuras de Capulina (1963), editadas por Editormex Mexicana, y más tarde, con la versión de bolsillo Aventuras de Capulinita (1975). Las primeras se distribuían en México, Colombia, Ecuador y Venezuela.

“Él sí forma parte del cómic mexicano con estas historietas aunque era otro tipo de humor el que se manejaba. En éstas aparecían aspectos de la ciudad, de las colonias de clase media y populares”, subraya Gil Ballesteros.

Los cómics actualmente se comercializan en sitios como Mercado Libre.

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