“CDMX, referente para políticas de resiliencia”

La capital ya cuenta incluso con una estrategia

Ana Peñalosa, ayer en entrevista con La Razón. Foto: Tania de la Mora / La Razón

La Ciudad de México es un referente, no sólo a nivel nacional, sino en toda América Latina y el mundo por su prácticas de resiliencia, asegura Ana Peñalosa, la jefa de comunicaciones de la organización 100 Ciudades Resilientes, que opera con presupuesto de la Fundación Rockefeller.

Y es que ante la amenaza del cambio climático, la resiliencia se convierte en una capacidad que permite a las urbes adaptarse a los cambios y recuperarse de los embates de la naturaleza que, advierte Peñalosa, serán cada vez más frecuentes.

  • El Dato: En nuestro país el 80 por ciento de los 129 millones de habitantes vive en las ciudades.

En entrevista con La Razón, la experta explica que la capital es la primera en el país en desarrollar una estrategia de este tipo y en contar con un encargado de coordinar los esfuerzos con este concepto que convierte al ciudadano en el eje principal de la acción pública.

¿Qué es la resiliencia y cómo se inscribe en la planeación urbana y las políticas públicas? Es la capacidad de sobrevivir, adaptarse y crecer de los individuos, las comunidades, las instituciones, los negocios y los sistemas dentro de una ciudad sin importar los tipos de impactos y tensiones que experimenten.

En el caso de las ciudades muchos de los problemas ocurren por eventos climáticos, pero el concepto no se limita sólo a eso, pues también hay situaciones críticas sociales, económicas, de seguridad. El objetivo de construir resiliencia es ayudar a que una ciudad esté mejor preparada para que, en el caso de que se presente una situación así, la atienda en el momento de la mejor manera y se recupere para quedar como estaba lo antes posible.

¿De dónde y cómo surge esta iniciativa? Con motivo del centenario de la Fundación Rockefeller se eligieron 100 ciudades en el mundo y se planteó crear una organización global que atendiera este tema en particular. La selección se dio en tres etapas. Para ser parte del programa las ciudades se postulaban y entre los puntos que se consideraban eran los trabajos que ya llevara a cabo la ciudad, que hubiera una conciencia de querer trabajar y que tuviera nociones.

La Ciudad de México fue una de las primeras 33 ciudades seleccionadas.

¿Cuál es el papel de la capital dentro de estas 100 ciudades resilientes? Nosotros apoyamos a la ciudad y a su gobierno de cuatro formas: una es para que puedan crear una posición que es innovadora, que es la de un jefe de resiliencia para la ciudad. Es una posición dentro del gobierno y esta persona trabaja para coordinar todos los esfuerzos.

La segunda es la creación de una estrategia de resiliencia; la tercera es garantizar el acceso a una plataforma global de socios estratégicos, que son empresas consultoras internacionales que hacen trabajo voluntario con la ciudad para la implementación de proyectos e iniciativas que son parte de la estrategia de resiliencia.

Parte de los retos de la Ciudad de México es la resiliencia hídrica, la movilidad, que son temas de megaurbes como ésta”

El cuarto es que la ciudad se incorpora a una red de ciudades dentro de la cual se intercambian experiencias. La intención es que se abone a un movimiento global, a una construcción global de resiliencia.

¿Cómo funciona el puesto de jefe de resilencia y cuál es el presupuesto para ello? La fundación, a través de la organización 100 Ciudades Resilientes, financia la construcción de este puesto durante dos años. Durante estos dos años el jefe de resiliencia desarrolla una estrategia en la materia para la ciudad.

El presupuesto, depende de las ciudades, de sus retos. Para el establecimiento de la oficina a del jefe de resiliencia se destina hasta un millón de dólares, que incluye el sueldo del funcionario, de los consultores, los estudios y análisis.

En la Ciudad de México ya hay un jefe, Arnoldo Matus. Y la estrategia se presentó hace un año. Somos de los primeros en tener una estrategia y un diagnóstico.

¿Qué identifican en el diagnóstico? Se identifican ejes estratégicos de acción de la ciudad y se establecen iniciativas concretas dentro de cada uno de éstos.

Parte de los retos de la Ciudad de México es la resiliencia hídrica, la movilidad, que son temas de megaurbes como ésta. No sólo son temas de infraestructura, sino también de cultura.

¿Cuál ha sido la respuesta por parte de las autoridades? La Ciudad de México es la primera a nivel nacional que tiene una estrategia resiliencia como ésta. Hace una semana firmamos también un acuerdo de colaboración la Sedatu y es el primero por parte de la organización con una institución a nivel nacional. A nivel nacional también se tiene un Plan de resiliencia que se espera implementar en las distintas ciudades del país.