• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Venezolanos reportan su voto en “puntos rojos”, ayer. Foto: Especial

Luisa Castillo vive en Petare, el barrio más grande de Latinoamérica, y el dinero que gana por trabajar limpiando casas ajenas no le alcanza para vivir. “Yo recibo el Clap (programa gubernamental que reparte bolsas de alimentos a precios subsidiados), y por eso tengo para comer. Por la mañana iré a buscar eso y luego a votar. Yo no me arriesgo”. Castillo es portadora del carnet de la patria y sabe que hoy el oficialista Partido Socialista Unido instaló “puntos rojos” en los centros electorales, para registrar a quienes participen en el proceso.

El sociólogo Juan Manuel Trak ha estudiado las consecuencias: “Estas elecciones están condicionadas por el carnet de la patria. Hay mucha gente que aún cree que el voto no es secreto y puede haber penalizaciones si votan por una opción que no sea la de Maduro”.

El investigador Luis Pedro España, director de la encuestadora Ratio, revela que seis de cada diez personas han recibido algún tipo de presión para apoyar al Gobierno, con base en las penurias cotidianas, que no son pocas en un país con un profundo desabastecimiento de alimentos, una escasez de medicinas de al menos 85 por ciento y una hiperinflación que le roba capacidad de compra al pueblo a ritmo de 80 por ciento mensual de promedio, según el seguimiento que hace la firma Ecoanalítica.

Esto lo llenaron de comida porque hay elecciones, pero ya vas a ver que a partir del lunes se vuelve a acabar todo

Felipe Vega

Ciudadano venezolano

En Venezuela, tan sólo en 2017, se calcula que los ciudadanos perdieron de promedio 11 kilos de peso debido a la baja ingesta de alimentos. El 70 por ciento de la gente afirma haber reducido las porciones de comida. Son resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida elaborada por las tres principales universidades del país, que deja patente que la pobreza alcanza a 87 por ciento de los hogares, con más de 61 por ciento en pobreza extrema.

Esas cifras no tienen más contraste que la realidad. El Estado no divulga datos oficiales de pobreza, inflación y demás desde hace casi cinco años. Pero en el Gobierno saben la realidad. No es gratuito que Maduro haya aumentado el salario mínimo legal cuatro veces en lo que va de 2018, siempre afirmando que su misión es “proteger al pueblo” de supuestas mafias y agresiones de quienes participan de una “guerra económica” ,a la que el chavismo culpa de la crisis humanitaria.

  • El Dato: Desde el año pasado está vigente el carnet de la patria, un sistema para controlar a quienes reciben beneficios.
Compartir