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El momento en que el club tapatío levanta la Copa, ayer. Foto: Mexsport

Las Chivas Rayadas del Guadalajara se hicieron de la Liga de Campeones de la Concacaf, tras 55 años de no hacerlo, y así consiguieron su boleto a su primer Mundial de Clubes, tras un partido lleno de emociones, en el que los rojiblancos tuvieron ventaja de hasta dos goles en el global; pero un par de descuidos los llevó al empate y más tarde a decidir todo desde los once pasos, donde dieron la cara Oswaldo Alanís, José Godínez, Alan Pulido y Ángel Zaldívar; mientras que por los visitantes, Jonathan Osorio y Michael Bradley erraron.

El Toronto llegó al Estadio Akron a librar su propia batalla. Con el resultado en contra, el club canadiense tenía que apostar todo lo que le restaba, y así lo hizo; sin embargo, Chivas jugo cómodo en su casa; no por nada llegó a la final con ningún cotejo perdido en su fortín.

Gráfico: La Razón de México

Y tal fue su seguridad y precisión que, tras un lapso de jalones y estirones, con el esférico botando de portería a portería, con un Rodolfo Cota que ya había arriesgado el físico para mantener su cabaña en ceros, el club tapatío por fin logró concretar el primero de la vuelta. Al 19’, Rodolfo Pizarro robó el esférico y se metió entre la defensa canadiense para después filtrar la redonda a Orbelín Pineda, quien definió de pierna derecha.

Pero, tras el tanto, el local se comenzó a relajar, de tal suerte que al 21’ los forasteros igualaron. Tras un cobro de tiro de esquina, la defensa mexicana se distrajo y nadie pudo sacar la diagonal venenosa de Jozy Altidore.

La viveza del equipo de la MLS dio pie a que los futbolistas del Rebaño se despabilaran y el encuentro se volvió por demás interesante, explotando ambos clubes, las bandas y el juego aéreo, siendo los locales quienes más dominio tuvieron.

No obstante, el futbol no es de merecimientos, y al mínimo parpadeo que cometieron los de Matías Almeyda, los visitantes igualaron el global.

El inmensurable Sebastian Giovingo recorrió a placer la parcela izquierda, sin que los jugadores rojiblancos se lo impidieran, y luego sacó un disparo al poste de Cota, quien apenas se encontraba haciendo el recorrido y no llegó a detener el esférico. Así se fueron al descanso.

Para el complemento, Chivas trató de ser más organizado, de manejar mejor el esférico, de ser cauteloso; salió el veterano Carlos Salcido y entró a José Godínez, lo que le dio frescura y agilidad.

El equipo mexicano mantuvo su insistencia en la agonía, se volvió totalmente ofensivo, mientras que el Toronto únicamente se dedicó a defender y apenas tuvo un par de llegadas orquestadas por Giovingo cuando se jugaban los últimos cinco minutos. La frustración alcanzó al Rebaño y ambos equipos tuvieron que recurrir a los penaltis, donde el Toronto se desmoronó y Chivas se fue a los más alto.

Miguel Basulto fue el encargado de levantar la Copa; así lo decidieron sus compañeros, como muestra de unión, luego de que el jugador perdió a su padre días atrás. Pese a que los problemas de pagos entre directiva y jugadores aún sigue pendiente, la comunión ayer fue el común denominador para que la escuadra tapatía levantara el título.

  • El Dato: De los equipos de Toronto: Raptors ganaron a los Wizards y los Leafs cayeron ante Boston.