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Artistas, entre malabaristas, payasos y contorsionistas, después de una función.

Cuando en 2015 se promulgó la reforma que prohíbe la utilización de animales silvestres en circos, se vaticinó el termino de esta tradición; sin embargo, aunque la tarea no ha sido fácil, permanece. Muestra de ello es el Circo Atayde Hermanos, que este año celebra 130 años de existencia, gracias a que capitalizó esta crisis en oportunidad, renovando sus espectáculos, mejorando elementos como audio, iluminación y efectos especiales, así como incorporando más talento humano.

  • El dato: Acerca del destino del terreno donde se ubicaba Carpa Astros, Celeste afirma que no lo han decidido; no será un negocio relacionado con el espectáculo.

“Mentiría si te dijera que no nos afectó, por supuesto que sí; una publicidad mal intencionada, a cualquier ámbito al que se le aplique le afecta. Afortunadamente, dejamos de utilizar nuestros animales, a nuestros artistas, porque nosotros los considerábamos así, mucho antes de que entrara en vigor. Incorporamos talento humano ciento por ciento, mejoramos nuestro audio, iluminación y efectos especiales”, señaló a La Razón Celeste Atayde, quien aprendió de su papá, Alberto Atayde, el arte de la doma y adiestramiento de animales.

Una imagen de la antigua carpa del Circo Atayde. Fotos: Cortesía Circo Atayde Hermanos

La reforma al artículo 78 de la Ley General de Vida Silvestre, impulsada por el PVEM, trajo consigo una mala imagen a los cirqueros, quienes hoy luchan por su permanencia, como el Circo Atayde, ya que en provincia es donde el público ha resentido más un circo sin animales, a pesar de que en sus shows sólo tres actos los incluían.

“La gente sigue dudando si un circo que no tiene animales sigue teniendo la misma calidad; entonces la labor de todos nosotros, es convencer a la gente de que la calidad sigue siendo exactamente la misma, con o sin animales, pero es un proceso lento”, declaró Celeste, quien es la cuarta
generación de los Atayde.

Andrés Atayde, con la pequeña Rosi, hace 55 años.

Para la directora de mercadotecnia de la empresa, lo importante en este proceso de transformación ha sido conservar su esencia, la que hace que el público distinga que está viendo al auténtico Circo Atayde Hermanos.

“El Circo Atayde es sobrio, en el sentido de la manera de llevar el espectáculo, siempre es con bastante respeto al artista, es una función muy limpia, muy bien llevada, en la que no verás que se atraviesan empleados atrás”, explicó.

A lo largo de los últimos años también han incorporado cambios en su show, que aunque para los espectadores han pasado casi desapercibidos, para los Atayde han sido muy importantes: se cambiaron las carpas de lona por instalaciones auladas resistentes al fuego y al agua; se quitaron los tubos que obstaculizaban la vista del público, ahora son sólo cuatro torres; por ejemplo.

“Esto ha permitido que la gente que dejó de asistir al circo, que es la mayoría de los jóvenes, porque desafortunadamente siguen asociando al circo como un espectáculo para niños, empezaron a ver que en el circo había un espectáculo y producto para ellos. La intención era regresarlos a un lugar donde de chiquitos habían asistido, crear esa remembranza de cuando mi papá, mi abuelito me traían; es lo importante para empezar a crear ese gusto para sus propios hijos”, dijo Celeste Atayde.

Aunque se les ha querido comparar con Cirque do Soleil, expresó que singuen conservando su estilo, el cual no está asociado al teatro.

“Esperan que equiparemos nuestra función con otros espectáculos extranjeros, es lo que siempre nos preguntan, ‘¿te estás renovando como Cirque du Soleil?, no, creo que lo importante del circo es precisamente esa capacidad que tiene cada empresario de impregnarle a su negocio su estilo y su esencia; no pretendemos copiarle a otros
espectáculo”, aseguró.

Para celebrar este trayecto de 130 años de existencia, el Circo Atayde festejará en grande, con una presentación en el Teatro Esperanza Iris, el 11 y 12 de octubre.

“Que estemos pisando un escenario teatral, no significa que tengamos que involucrar elementos teatrales; creo que si son 130 años es porque lo que hemos hecho siempre ha sido un circo clásico tradicional. Vamos a traer exponentes internacionales de Bulgaría, de Chile, de Colombia, y claro, el artista mexicano. Vamos a ser 22 artistas en escena”, concluyó Celeste Atayde.