Adolescentes, entre asesinos de italiano

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Por Carlos Jiménez

Un par de jóvenes que no pasan de los 18 años de edad. Uno que mide apenas metro y medio y otro cercano a los 1.70 metros de estatura es la descripción de dos de los cuatro sujetos que el viernes pasado mataron de un balazo al italiano Alessandro Furlan, cuando trataban de asaltar el camión en el que éste viajaba por calles de Iztapalapa.

Gracias a los testigos que vieron a estos ladrones mientras atracaban la unidad de transporte público, la PGJDF pudo elaborar un par de retratos hablados de los menores.

Las autoridades que investigan el caso saben que ambos huyeron en un auto cuya matrícula incompleta es LW( )3328, del Estado de México. Un hombre que los vio huir anotó lo que alcanzó a ver de sus placas. La Policía Judicial ya rastrea todas las posibles combinaciones para dar con la unidad que fue descrita por los testigos.

Fue la tarde del viernes pasado cuando cuatro sujetos subieron al camión en el que viajaba Alessandro Furlan, por la Avenida Campesinos, en la Colonia Granjas Esmeralda, en Iztapalapa.

Cuentan quienes iban en ese camión que, una vez a bordo, uno de los sujetos les gritó: “¡Órale, celulares y relojes porque ya chingaron a su madre..!”.

Según las descripciones, este asaltante era un joven de 17 años de edad. Medía alrededor de 1.50 metros, su complexión era mediana y su color de piel era morena. El cabello estaba casi a rape, su cara redonda, cejas pobladas, ojos grandes y nariz chata. Su boca era grande, el mentón ovalado y además tenía un lunar en la mejilla izquierda.

Luego de que este sujeto les gritó, los otros tres comenzaron a pasar unas bolsas entre los pasajeros.

Uno de esos hampones era un joven que medía alrededor de 1.70 metros, delgado y de tez morena clara.

Quienes lo vieron lo describen como un hombre de cabello lacio, con la cara rectangular, las cejas pobladas y los ojos medianos. Además, según contaron, tenía la nariz recta, la boca pequeña y usaba una gorra.

En el expediente IZP2.T3/964/09-08 el chofer relató que cuando subieron los ladrones, uno de ellos le dijo “Órale, maneja…”. Después de unos segundos, contó el conductor, escuchó un balazo.

En ese momento, uno de los ladrones le gritó: “párate, párate cabrón…”. Los hampones le habían disparado a Alessandro Furlan y a una joven que estaba sentada en los últimos asientos del camión. El italiano murió; la joven aún está delicada.

fdm