“Cambiar la percepcion que se tiene de la policia, el reto”

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Desde su infancia, Hiram Almeida, titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, tenía claro que quería estudiar Derecho. Muestra de ello es que uno de sus cuentos favoritos desde los 12 años es El abogado gladiador. Y lo logró: estudió la Licenciatura en Derecho en la UNAM. Ahora, uno de sus retos es vincular a la sociedad con las instituciones, y que la labor de los policías sea reconocida, ¿cómo? Cambiando la percepción de las personas, generando resultados y confianza, señala en una entrevista muy personal en la que también habla de su familia, de su gusto por el boxeo —deporte que practicó—, y de sus preferencias musicales.

Bibiana Belsasso: Platícanos, Hiram, ¿cómo eras de niño?

Hiram Almeida Estrada: Fui un niño quizás normal. Crecí en el seno de una familia muy tradicional, fui el menor de cuatro hermanos; mi padre, quien ya falleció, era muy cariñoso; mi madre, afortunadamente aún está con vida.

Mi familia era tradicional en el sentido de que éramos costumbristas, mi padre solía reunirnos para comer, para salir a caminar los fines de semana, después de comer; para caminar y comprar un helado en La Heroica, una heladería en la zona de la Roma. Eran helados muy especiales y caminábamos juntos de la mano de mi papá.

Quizás son los momentos que se extrañan, esas sensaciones y esas emociones todavía prevalecen: recostarte en el regazo del pecho de papá y todavía recibir esos cariños que él tenía. Mi padre era muy afectivo y muy responsable, de ahí va uno tomando algunos ejemplos en los temas profesionales. Mi mamá era una mujer tradicional, dedicada exclusivamente al hogar, a la crianza y al amor hacia la familia.

Belsasso: Y de tus abuelos, ¿qué recuerdos tienes?

Almeida Estrada: Grandes recuerdos, sin embargo, desafortunadamente, a algunos de mis abuelos no los conocí; mi abuelo paterno ya había fallecido cuando nací; pero tuve una abuela maravillosa, Rosario, quien era un ser entregado, muy noble, falleció hace cuatro años. Tengo la capacidad de recordar también su vocación de atención con los demás, aun cuando estuviese lejos en algún otro estado, te mandaba alguna carta, un mensaje de felicitación, te escribía, eso te daba una idea de presencia, de estar atenta y pendiente a ti. Los abuelos siempre fueron una parte importante dentro de mi vocación, de mi familia, de mi propia personalidad.

Belsasso: ¿Por qué decides estudiar Derecho?, ¿qué te encausa?

Almeida Estrada: Había un amigo de mi papá, un abogado, Andrés Iglesias, que me marcaba mucho en aquel entonces, él tenía un caso, defendía a algún servidor público en un problema y salía en los medios de comunicación y las alocuciones; los argumentos que usaba él siempre me llamaban mucho la atención.

Por otra parte, aunque mi padre era contador, creo que tenía una vocación hacia el Derecho importante, en una noción ética, quizás, básica, primaria. Además, yo desde pequeño me preguntaba cómo encontrar los límites de hacia dónde podemos ir, qué podemos hacer y qué no. Para mí era muy importante conocer las normas, su sentido y desde ahí empecé en la vocación del Derecho. Estando en primaria en algún momento dije, yo quiero ser abogado, lo decidí y afortunadamente pude continuar con esa idea básica, desde la infancia hasta que tomé mis estudios profesionales.

Belsasso: Pero al mismo tiempo que estabas estudiando Abogacía, la gente seguramente no lo sabe, eras una figura reconocida del boxeo.

Almeida Estrada: No, bueno, si no una figura reconocida, sí me gustó mucho el deporte. Practiqué durante mucho tiempo futbol americano, después decidí practicar el box amateur.

Belsasso: Fuiste sparring de El Maceta, ¿no?

Almeida Estrada: Sí, en ese momento dejo el box amateur porque venía una Olimpiada. El Borrego Estrada nos estaba entrenando y de repente llegaron, de un día para otro, nuevas gentes a entrenar al gimnasio y las oportunidades iban a ser menores así que decidí dar un giro y me pasé al profesionalismo, duré muy poco. Estaba estudiando la carrera de Derecho, me encontré con un mundo totalmente direrente a lo que conocía, entrenaba todos los días, hacía mis estudios y trabajaba en un despacho.

Belsasso: Este mundo tan diferente te da la oportunidad de conocer todo tipo de personas.

Almeida Estrada: He tenido la gran fortuna de que, por ejemplo, en este gimnasio, David Cabrera, quien ya falleció, era campeón semicompleto, nos ponían a entrenar con él, que era un hombre muy fuerte. A veces llegabas inclusive a salir lastimado por los golpes al ser sparring de él, pero así se estilaba y eso te fortalece en el espíritu, en la decisión de ser, en el querer llegar a ser, en los retos que tienes, los cuales vas venciendo y vas obteniendo cosas.

Me decían Lic cuando iba a entrenar. David en alguna ocasión tenía un caso de una pelea que no le habían pagado y me pidió que si podía ayudarlo para recuperar esa cantidad de dinero, es decir, se van mezclando estas historias, estos acercamientos, estas experiencias con distintos personajes, con diferentes mundos y lo importante es, de todos ellos, abrevar y asimilar algo, hacerlo parte de ti y además fortalecerte. En esta visión de ser mejor y constante, de sumar todas las experiencias para tener una propia personalidad, un bagaje de conocimientos de muchas cosas, temas, personas, circunstancias, geografías, calles, colonias y en todos estos ámbitos te van formando y te van haciendo ser lo que eres al día de hoy.

Belsasso: Trabajaste en el Gobierno Federal, también para el Jefe de Gobierno en la Procuraduría durante la administración pasada y de ahí surgieron los grandes cuadros que estamos viendo el día de hoy al frente, ¿eres un hombre de equipos?

Almeida Estrada: Como servidor público llevó ya cerca de 30 años en la Administración Pública, he trabajado en distintas áreas y sectores, siempre en el ámbito del Derecho. Además, siempre me ha tocado llegar a recomponer algunas situaciones. Cuando trabajé en materia de salud, recomponer las visiones de las inspecciones sanitarias y hacerlas más transparentes, más ágiles, más jurídicas, generar nuevos modelos tecnológicos, órdenes de verificación aleatoria; en la UNAM en algunos temas de seguridad; en la PGR, áreas de contraloría interna; y ya con el equipo de Miguel Ángel Mancera —a quien estimo además y reconozco un gran liderazgo— me sumé y encontré ese bagaje de experiencia, un nicho de oportunidad de desarrollo con un equipo de trabajo capaz, con ganas y de identidad en la vocación del servicio.

Belsasso: Eres un gran criminalista, a mí me impresiona cómo vas atando cabos sobre qué pasó, cómo pasó, desde hace muchísimos años, ¿qué caso te ha marcado?

Almeida Estrada: Hay muchos, estoy escribiendo un libro que todavía no concluyo, sobre los casos que me marcaron fue una historia cuando era fiscal en Tlalpan, donde conocí sucesos del entorno social del país, ahí, de repente sucedió el homicidio de dos mellizas que fueron asesinadas por su propia madre, lo intrínseco del análisis estaba en encontrar por qué había sucedido. Aparecieron los dos cuerpecitos mojados, bien vestidos, en la habitación del domicilio y parecía en un principio que habían sido víctimas de una agresión, pero el análisis nos llevó a encontrar que había alguna enfermedad mental previa por parte de la madre, quien había cometido este homicidio.

Eso me marcó desde el punto de vista de encontrar que hay desequilibrios sociales, que el mundo está variando y la ética y la noción moral está cambiando, que esa parte en donde el entender común de lo que está bien y está mal, en muchos de los casos se está desgastando, en que es necesario hacer la recomposición del tejido social en que las instituciones trabajen con la sociedad, que regeneren todo este tema porque es fundamental volver a cambiar esta noción de ética común, lo ordinario de lo que está bien y lo que está mal, que después deriva en esto, en las conductas criminales y delincuenciales, en esta lucha constante de equilibrios y en la búsqueda del bien común para las sociedades.

Belsasso: No puedo dejar de preguntar sobre el caso de la Narvarte, ¿cómo lo ves?

Almeida Estrada: Es un hecho que nos lacera como sociedad y como instituciones, pero en el que se está trabajando arduamente, en donde la convicción, como lo ha comentado el propio Jefe de Gobierno y todas las áreas, tanto la Secretaría de Seguridad Pública como la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal —quien tiene a su cargo la investigación— va construyendo algo muy sólido para poder generar, con el análisis y la investigación de todas, cada una de las líneas correspondientes de investigación, una certeza jurídica.

Lo que es claro y cierto es que se está trabajando para que esto no quede impune, para que no lacere o afecte a toda nuestra sociedad. Cuando encontramos un crimen artero, atroz, de esta naturaleza, lo importante es que encontremos resultados y consecuencias que impidan que esto continúe en la degeneración social; necesitamos recomponer lo que está mal y el tejido social, en la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, por ejemplo, nos toca combatir el tema de la incidencia criminal y la delincuencia.

Belsasso: Vamos a regresar a otro tema, te casas muy chiquitito, a los 24 años.

Almeida Estrada: Sí, a los 24 años conozco a mi esposa, Julieta; decidimos casarnos muy rápidamente, no tardamos ni ocho meses en tomar la decisión, soy afortunado, llevamos ya largo tiempo, cumpliríamos ya 25 años de casados. Ha sido un matrimonio duradero con dos hijos, estoy muy contento del desarrollo de los chicos, muy satisfecho de su desarrollo profesional, hoy ya trabajan y estudian.

Belsasso: Afortunadamente tu mujer trabaja y es muy exitosa porque si no, no podrían compartir los temas laborales porque el secretario trabaja todo el día.

Almeida Estrada: Sí, la verdad es que en estas misiones de trabajo es muy complicado, te ocupan todo el día, está uno en la oficina, más de diez, doce horas —en muchos de los casos, alejado— trabajando sábados y domingos, llega un momento en que uno va dejando espacios a los propios, a la familia, a los hermanos, a la madre, a tu esposa e hijos.

Belsasso: Me comentaste que te fascinaba estar con la familia, que te encantaba buscar espacios, que te gusta estar con tu perro, sí, vemos a un secretario que tiene que ser muy rudo en su tema de trabajo, pero también la parte familiar y el estar con tu mujer, los pocos tiempos que tienen y todo, es algo que te llena muchísimo.

Almeida Estrada: Somos seres humanos y en mí particularmente, esta parte viene desde mi propia familia, soy muy hogareño, me gusta mucho estar y compartir con los míos, con los hijos, con mi esposa y obviamente también con mi mascota. Somos muy locales, disfrutamos mucho estar cerca. A fin de cuentas es la fortaleza de uno, trabajas mucho para la sociedad, pero trabajas para los tuyos y esa parte es muy importante, también me da mucho gusto cuando ellos disfrutan tus éxitos, también sufren o padecen las vicisitudes que uno va atravesando en el trabajo, esa parte, hoy, es muy enriquecedora.

Hoy que los chicos ya son más maduros nos permite precisamente disfrutarlo desde otro ángulo, desde otra forma, desde su madurez, podemos estar ciertos de que también hemos hecho un buen trabajo en la familia.

Belsasso: Pero aparte tú eres muy joven para tener ya una familia tan hecha, tienes 49 años con una vida profesional que se ve amplísima.

Almeida Estrada: Espero que sí, esto tiene que ser con base en resultados, hay que hacer un trabajo siempre para la ciudadanía, pienso que los resultados se deben entregar en el día a día, no creo en una proyección sino que hoy tenemos que ser los mejores en lo que nos toca hacer, en la responsabilidad que tenemos, eso nos va construyendo la base para poder avanzar y generar nuevas cosas.

Belsasso: ¿Qué le quita el sueño al secretario de Seguridad?

Almeida Estrada: ¿Qué me quita el sueño?, que no haya control en algunos temas de la delincuencia, que no alcancemos las metas como institución; pero en eso estamos trabajando para que las cosas no me quiten el sueño y las metas sí las logremos, para que combatamos a la delincuencia.

Hoy hay un gran reto, justo en un evento donde entregamos algunos premios para los policías, es un gran orgullo verlos en esta parte humana, yendo con sus hijos a recibir un premio, un estímulo por su labor. Esta parte de nuestra sociedad es la que se debe componer, la que se debe de apreciar y percibir, por ejemplo, en el caso de la policía tenemos que cambiar la percepción, tenemos que generar resultados; cada policía, así como el secretario, es un ser humano que también regresa a su casa, que también tiene una familia y en consecuencia, sí debe tener una visión de respeto; pero cuando se pone el uniforme de policía, está dispuesto hasta a entregar la vida, en esa noción y en ese espíritu de trabajo es básico que la sociedad le reconozca lo que está haciendo.

Además, lo que es muy importante es eso, si la sociedad para el problema de la delincuencia y combatir la criminalidad no confía en la policía, ¿qué más quedaría?, tienen que confiar en sus instituciones, esta parte es fundamental porque es quien te puede resolver un problema de naturaleza delincuencial; entonces tienen que acudir a las instancias correspondientes, a la propia Policía, a la Secretaría de Seguridad Pública, para cualquier problema de esta índole, ésta es la parte de la composición que debemos empezar a crear, la vinculación entre la sociedad y las instituciones con mayor confianza, pero también con mayores resultados para ellos.

Belsasso: A ver, ahora preguntas cortas. ¿Te gusta leer?, ¿cuál es tu libro favorito?

Almeida Estrada: Me gusta leer, hay uno favorito, lo tengo desde los 12 años, se llama Ciencia ficción norteamericana, un compendio también de distintos cuentos de ciencia ficción, hay uno particular que me encanta y quizás sea parte de la formación que tengo, se llama El abogado gladiador.

Belsasso: ¿La música?

Almeida Estrada: Me gusta un poco el rock pesado, el heavy metal y mi grupo favorito es AC/DC

Belsasso: ¿Alguna película que te guste, que te haya marcado?

Almeida Estrada: Me marcó mucho una película por su música, su contenido y su mensaje, que era La Misión. Trata de unos monjes jesuitas instaurados en Uruguay, esa actuación es cuando Robert de Niro todavía era muy joven; es una película sensacional, las escenas, las imágenes y la música es excepcional.

Belsasso: En tus tiempos libres, por ahí me dicen que te gustaba mucho, no sé si todavía, hacer música.

Almeida Estrada: Me gusta, pero es un poco difícil ya, no hay muchos tiempos libres, pero sí me gusta un poco tocar la guitarra y hacer algunas letras.

Belsasso: ¿También compones?

Almeida Estrada: Sí, tengo algunas pero muy ligeras, es más como para catarsis y entretenerme que por tener capacidades musicales.

Belsasso: Pero, ¿de qué compones?, ¿temas de amor, de coraje, de furia?

Almeida Estrada: De todo, es una forma de expresión, me gusta mucho, escribir un poco, tocar un poco la guitarra y hacer algunas notas y tratar de generar alguna canción.

Belsasso: Complétame esta frase, Hiram Almeida es…

Almeida Estrada: Servidor público.