Jueves 1.10.2020 - 07:18

Confiscan medicinas “viejas”; iban a tianguis

Confiscan medicinas  “viejas”; iban a tianguis
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Agentes de la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) hallaron ocultas en

una bodega de Iztapalapa poco más de 2 mil cajas cargadas con más de 2 millones de dosis de medicamentos… algunos eran caducos y otros robados, pero todos eran vendidos en diferentes tianguis de la capital y el Estado de México.

Los agentes hallaron centenares de montañas de cajas apiladas y algunas otras regadas en lo que supuestamente era un establo en el que se debían guardar pacas de alimento para caballo y comida para ganado.

Medicamentos como ketorolaco, loratadina, naproxeno, dopamina, epinefrina, captopril, además de productos para bajar de peso, proteínas, omega 3, estrógenos  y hasta viagra fue parte de lo decomisado por los agentes de la dependencia.

De acuerdo con reportes de las Procuraduría, en días pasados cuando la Fiscalía de Iztapalapa recibió información sobre la bodega en la que vecinos veían entrar y salir hombres durante la noche.

Los elementos de la Policía de Investigación implementaron entonces un operativo de vigilancia.

Durante tres días y tres noches se dedicaron a vigilar aquella bodega que por sus dimensiones ocupaba casi toda una cuadra en las calles Manuel Ávila Camacho y Abraham González, en la colonia Santa María Aztahuacán.

Los agentes observaron a aquellos hombres que les mencionaron los vecinos. Entraban y salían en camionetas cargadas con cajas, aunque en ese momento no sabían de qué se trataba.

Así,  tras rodear la calle para evitar cualquier contratiempo, los elementos de la Fiscalía de Iztapalapa detuvieron a tres hombres que iban en una de estas camionetas, justo cuando intentaban entrar a la bodega.

En un principio los hombres quisieron escapar, pero al verse cercados dijeron que se trataba de medicamentos para animales y que estaban registrados. Para eso mostraron los sellos que tenían algunas cajas. Según ellos ese era su comprobante de autorización.

Al ver que los agentes no cayeron en el engaño, aquellos tres hombres llamaron a otros dos que estaban dentro de la bodega y les pidieron a los agentes que pasaran para hablar con ellos. Ahí les ofrecieron dinero. Les dijeron que le llamarían a su jefe y que él les daría lo que necesitaban si los dejaba libres.

Aun así, los agentes no desistieron.Al observar todas las cajas apiladas, detuvieron a los cinco sujetos, quienes confesaron que se trataban de medicamentos robados y mercancía caducada que vendían en tianguis de la ciudad y del Estado de México a mitad de precio.