Domestica de Narvarte, con amenazas de muerte antes del asesinato

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Foto Especial

El fotógrafo Rubén Espinosa y la activista Nadia Vera no fueron las únicas personas que habían sufrido amenazas previas a ser asesinadas en el departamento de la colonia Narvarte, el pasado 31 de julio. Diana Alejandra Negrete, trabajadora doméstica, también fue amenazada tiempo atrás e incluso a su pareja sentimental lo mataron.

La Razón tuvo acceso a las declaraciones del hermano de esta mujer, identificado como Enrique Antonio Negrete, las cuales quedaron asentadas en la averiguación previa FBJ/BJ-1/T2/04379/15-07.

Ante el Ministerio Público de la Fiscalía Central de Homicidios, reveló que tiempo atrás, Alejandra dejó a su esposo y se fue a vivir con un hombre llamado Antonio López, el cual era casado.

En su relato, el hermano de la víctima dijo que durante algún tiempo Antonio López y Alejandra Negrete estuvieron juntos; sin embargo, la relación terminó cuando el primero fue asesinado.

“Por razones que desconozco me enteré que lo habían matado, desconociendo los motivos… pero recuerdo que mi hermana Alejandra me llegó a comentar que ya habían matado a la persona que mató a su vez a su pareja sentimental… esto me lo dijo hace aproximadamente un año”, según declaró ante el Ministerio Público, después de que lo mataron a él, a ella la amenazaron con asesinarla.

“También me dijo que le habían mandado un mensaje, en que le decían que se cuidara porque seguía ella o una de sus hijas y que desconocía quién se lo había mandado y el motivo y después de esto no le dimos importancia a dicha situación…”, declaró unos días después del múltiple crimen.

A decir de Enrique Antonio Negrete, su hermana le contó sobre esta amenaza en una ocasión en que se encontraron en casa de su madre, a la que sólo acudían en ocasiones especiales, como Navidad o el 10 de mayo.

Hasta ahora las autoridades sólo habían revelado que la activista Nadia Vera y el fotógrafo Rubén Espinosa, habían recibido amenazas previas.

En el expediente del caso, son los familiares de la activista chiapaneca quienes hablan de esta situación.

“Alrededor del mes de octubre de 2013, fue también levantada por una patrulla cuando iba por la calle y si bien le infringieron lesiones menores, el mayor propósito fue de amedrentarle para evitar que continuara denunciando a los medios lo que sucedía en el estado… al llegar a tanto nivel el acoso, comenzó a relegarse cada vez más de este grupo de activistas”, dijo su hermano.

Él mismo habló de las amenazas contra Rubén Espinosa al asegurar que incluso decidió autoexiliarse hacia el Distrito Federal, ya que comenzó a creer que lo seguían, así que a principios de junio, ante el nivel de acoso, se vino a vivir al Distrito Federal; mi hermana, aunque ya no estaba tan metida en el grupo activista, por la amistad que sentía con Rubén, lo recibió en su casa”.

Hasta hoy han pasado 55 días desde el multihomicidio ocurrido en el departamento 401 del edificio 1909, en la calle de Luz Saviñón, en la Narvarte.