Fiel pitbull cuido a su amo que llevaba una hora muerto

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Foto Especial

Gráfico Daniel Martínez La Razón

Sus orejas estaban hacia abajo. Lloraba y le daba de lengüetazos una y otra vez a aquel hombre que quedó tirado sobre una banqueta. Así encontró la policía capitalina a Pancho, una cruza de pitbull que no dejaba que nadie se acercara a su dueño muerto en calles de Iztapalapa.

Fue la madrugada del domingo, cuando dos agentes de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina llegaron a la colonia Ejército de Oriente. Una persona llamó al número de emergencias para reportar que había un hombre lesionado en la calle Fuerte de Loreto.

Los uniformados encontraron el cuerpo tendido en el piso. Estaba junto a un poste de madera.

Después sabrían que se trataba de José Enrique García, un estilista de 44 años, habitante de la zona y dueño de un negocio cercano.

En la mano derecha del hombre estaba la correa que sujetaba a Pancho, aquel perro color canela con negro que, según los vecinos, solía sacar por las noches para correr.

El animal daba vueltas alrededor del poste y se colocaba sobre su dueño, que no se movía. Lloraba, le daba algunos lengüetazos y en ocasiones ladraba para evitar que la gente se le acercara.

Los agentes Ramón Ortiz y Adelfo Hernández intentaron hacerlo, pero el animal no los dejó. Le gritaron al hombre, pero éste no les respondió. Fue entonces que notaron que tenía manchas de sangre en la cabeza; al parecer le dispararon.

Al ver que no se movía, los agentes de la dependencia que encabeza Hiram Almeida pidieron ayuda de una ambulancia.

Mientras la esperaban, los policías comenzaron a buscar a algún familiar de aquel hombre en el piso. Necesitaban que alguien los ayudara para poder quitar al perro.

Alrededor de José Enrique García Muñoz y del perro ya se habían reunido ocho personas. Pero el animal no dejaba que ninguna se acercara.

“El instinto de protección del animal es lo que hacía que no se separara de su dueño. Lo veía sin moverse y suponemos que imaginaba que íbamos a atacarlo sin que él pudiera defenderse, por eso es que su reacción era la de defenderlo”, explicó un elemento policiaco que llegó al lugar.

Cerca de las 02:00 horas se presentó en el punto el paramédico Manuel Reyes. Al mismo tiempo los agentes hallaron a un familiar del hombre.

Fue su sobrino Gualberto Verdejo García, de 37 años, quien se apresuró a acercarse apenas le contaron que habían hallado a un señor en el piso y a un perro pitbull junto a él.

Fue él quien tuvo que tranquilizar al animal. Lo acarició, lo distrajo, y así logró quitarlo de un costado de su dueño.

“Una vez que se logró mover al can pudimos acercarnos al hombre lesionado, sólo así es que tuvimos la oportunidad de atenderlo”, dijo el agente.

El paramédico Reyes intentó reanimar al hombre, pero ya nada pudo hacer. Tenía al menos una hora muerto. El mismo tiempo en que Pancho se dedicó a estar ahí, solo a su lado.