Francisco I. Madero, una calle magica del centro historico

Piden cárcel por usurpar identidad
Por:

Fernando Dávila Moreno/3.80.3.65

Hace unos días el Gobierno del Distrito Federal (GDF) dio a conocer el cierre a la circulación sobre la calle Francisco I. Madero los fines de semana, siendo hoy el primero de ellos, para convertirla en una vialidad peatonal. Esta vía data de 1862, año que marcó el inicio de una historia peculiar en el Distrito Federal.

Hoy han pasado muchos años desde que Alonso García Bravo trazara lo que sin duda fue, ha sido y será una de las calles más emblemáticas del Centro Histórico de esta capital, denominada en aquellos ayeres en el tramo comprendido entre las actuales Eje Central Lázaro Cárdenas (San Juan del Letrán en ese entonces) y Bolívar, como 1ra. y 2da. de San Francisco; entre Bolívar e Isabel la Católica, como Calle de la Profesa; y entre Isabel la Católica y Plaza de la Constitución, como Paseo de Plateros.

La calle de Madero, como hoy la conocemos gracias a Francisco Villa quien la nombrara de este modo en el año de 1914, evoca múltiples remembranzas que pueden ir de lo sublime gracias a su arquitectura, hasta lo hostil, debido a los reclamos y pugnas sociales que se vierten sobre ella.

Rodeada de edificios representativos como la Torre Latinoamericana en su inicio de poniente a oriente, Francisco I. Madero se convierte en el mejor pretexto para tomar un café en la Casa de los Azulejos , sentir calma en el Templo de San Francisco o quizá el recordar la historia en el Palacio de Iturbide, sin dejar de atrás el Templo de la Profesa o mejor aún el Museo del Estanquillo, para así llegar admirar al fin del recorrido el inmenso lienzo conocido como el Zócalo capitalino.

fdm