Les piden silencio y hacen lo contrario

Por redadas en EU, analizan petición de seguridad para migrantes
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Por Carlos Jiménez

Además de Rodolfo Servín, al menos otros dos judiciales de Cuajimalpa sabían del plagio de Yolanda Cevallos Coppel y nada hicieron para evitarlo. Incluso uno presenció el “levantón” y el otro vio cuando la encerraron en la casa de seguridad de Xochimilco.

Así lo reveló el mismo Rodolfo Servín en una conversación que tuvo con el ex comandante Antisecuestros Erasmo de la Rosa, la tarde del 2 de julio; un día antes del fallido operativo de rescate en el que fue asesinada la mujer.

La grabación de esta plática, a la que La Razón tuvo acceso, revela que tras presenciar el “levantón” y el “encierro”, ambos agentes (cuya identidad no se identifica) se lo reportaron telefónicamente a Servín, quien sólo fue a la casa de seguridad a recoger al agente que le informó.

—¿A dónde la levantan? pregunta De la Rosa a Servín.

—Ahí en las Águilas. En calzada las Águilas, en Álvaro Obregón, ese guey estuvo en el punto. Y vio, exactamente ese día me marcó y me dijo: “sabes qué, ya están aquí”. Y que la levantan.

Erasmo interrumpe:

—La camioneta ¿dónde la encuentran? ¿Ahí se quedó o la tiraron?

No, la señora traía un Honda, pero fue saliendo de su casa, ahí lo dejaron es una privada, ahí en Las Águilas, es una entradita en una privada con caseta, ahí está, lo dejaron con la puerta abierta.

Servín continúa: “La suben, y el otro chavo que estaba en el otro punto, ahí en la casa, bueno a pie, ya me marca y me dice “sabes qué, ahí ya viene entrando la camioneta” y le digo: “jálate caminando y paso enfrente de la casa”.

Servín, el agente de Cuajimalpa, le cuenta a De la Rosa los detalles que le reveló el judicial que estuvo afuera de la casa.

“Pasó el vocho y ya no entró a la casa, esos gueyes abren y se meten de reversa, pero él alcanzó a ver que se puso al pedo la señora, porque se alcanzó a ver cómo se estaba ladeando la camioneta cuando la estaban bajando. Y todavía adentro las cortinas se alcanzaron a mover”.

Cada detalle de esta plática lo confirmaron después los mismos secuestradores de Cevallos, cuando los detuvieron.

Incluso, relataron que para plagiar a la mujer usaron una camioneta y el “vocho” del que hablaba Servín.

La hipótesis de que fueron varios agentes quienes supieron de los planes del rapto, se reforzó cuando Yeni Fabiola Rosas, una de las plagiarias, confesó en un interrogatorio que ella avisó a “varios” judiciales de Cuajimalpa, no sólo a Servín.

Vieron y callaron

Otros dos judiciales de Cuajimalpa estaban enterados de los planes para secuestrar a Yolanda Cevallos Coppel.

1) La mañana del martes 30 de junio, Yolanda Cevallos Coppel salió de su casa en su auto Honda. Circulaba por calzada Las Aguilas, iba a sus oficinas de Fundación Oceánica, en Insurgentes Sur.

2) Unos minutos después, alrededor de las 7:30 una camioneta blanca y un sedán interceptan al Honda. De la camioneta salen hombres armados, y obligan a Cevallos a bajar de su auto.

3) Un agente de Cuajimalpa observa la acción y de inmediato se comunica por teléfono con el policía de la misma Fiscalía, Rodolfo Servín, para avisarle. “¿Sabes qué?, ya están aquí”, le dice.

4) Horas más tarde, otro agente que está afuera de la casa de seguridad en Xochimilco observa cuando llegan el sedán y la camioneta blanca.

5) En ese momento le llama también al agente Rodolfo para visarle que la camioneta entró en reversa y el sedán se quedó afuera. “Ya viene entrando la camioneta”, le dice.

fdm