Sábado 5.12.2020 - 15:35

Reparte bendiciones y esperanza a rescatistas

Reparte bendiciones y esperanza a rescatistas
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En la esquina de Huichapan y Álvaro Obregón un grupo de rescatistas se prepara para ingresar el edificio que colapsó a menos de 100 metros. Con ellos hay un hombre con casco que lleva una camisa azul con cuello clerical, un enorme crucifijo plateado y una estola de adviento por debajo de un chaleco anaranjado.

Se trata de Aarón León, un religioso de la congregación Una Iglesia para Todos que llevó ayuda a la zona y terminó por quedarse desde hace ocho días para consolar y rezar con las personas que así lo requieran.

“Vine el martes pasado con 40 palas y 40 litros de agua y desde entonces estoy aquí. Los rescatistas y hasta militares se me aproximan y me piden la bendición antes de ingresar a los escombros”, dice.

Los brigadistas voluntarios verifican que sus lámparas se enciendan, sus radios estén sintonizados y sus arneses ajustados, se inclinan y reciben la bendición del reverendo y entran al edificio.

León, quien asegura pertenecer a una rama progresista de la Iglesia que respalda el derecho a decidir y los matrimonios igualitarios, dice que esta posición le costó no poder oficiar misas en templos, pero en la zona de desastre asumió esa labor luego de que rescatistas lo vieron con su indumentaria y le pidieron su bendición.

Explicó que fue formado por los jesuitas, sin embargo sus ideas están en franca rebeldía con la Iglesia católica, sobre todo en lo que respecta a los derechos sociales.

Comentó a La Razón que ha dado la bendición a 16 cuerpos recuperados de entre las ruinas de Álvaro Obregón 286, donde había despachos contables, una escuela de idiomas, empresas y salas de juntas.

“No sabemos cuál era la religión que profesaban las personas que perdieron la vida en esta tragedia y cuyos cuerpos fueron recuperados, sin embargo estoy listo para rezar algún salmo si los familiares lo piden”, comenta.

Cuando el sismo comenzó, recuerda, él estaba haciendo sus actividades cotidianas, no obstante su congregación se organizó. A él le tocó la colonia Roma.

A las 13:10 horas voluntarios y brigadistas se le acercan y le solicitan rezar un rosario por las víctimas. Se corre la voz y minutos después ya hay 30 personas que se unen en una oración.

“Traigo la estola morada, que se utiliza en el adviento, en la Cuaresma y cuando hay difuntos. Pero su significado más importante es la esperanza. Y eso es lo que todos tienen aquí”, concluye.