CNTE, la pedagogía de las pedradas

MARCAJE PERSONAL

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El ambiente político puede degradarse y hasta pudrirse; el problema es que no percibimos el daño hasta que suele ser demasiado tarde.

Por ello, es responsabilidad de los partidos, las organizaciones sociales y del gobierno, por supuesto, cuidar que prevalezcan las condiciones que garanticen la gobernabilidad democrática. 

Hay grupos que apuestan a la violencia y uno de los más relevantes es la CNTE.

Lo han hecho desde hace años y lo volvieron a hacer el fin de semana en Puerto Escondido, Oaxaca, agrediendo a pedradas a simpatizantes del candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade.

No fue un hecho casual. Lo tenían planeado desde días antes e inclusive lo hicieron público, señalando que el priista “no era bienvenido” en Oaxaca.

El secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, reveló que se tuvieron que tomar las providencias necesarias para que el enfrentamiento no llegara a mayores.

Los “profesores” ya  anunciaron que habrá más protestas en contra de los candidatos “neoliberales” como Ricardo Anaya y Margarita Zavala.

No quieren que continúe la Reforma Educativa y harán lo posible para detener cualquier transformación. Pero tampoco tienen mucho interés porque la situación mejore. Para ellos, mientras peor es mejor.

Están envalentonados porque piensan que su candidato, Andrés Manuel López Obrador, puede ganar la contienda y  harán lo que se les venga en gana.

Ya tienen experiencia. En Oaxaca ponían al responsable del Instituto de Educación y tenían en la procuraduría estatal un fiscal que se ocupaba de los delitos cometidos contra profesores y, lo más importante, de los que ellos mismos eran acusados. Era el círculo perfecto de la impunidad.

Llevan años tratando de liberar a tres profesores acusados del secuestro de dos niños (en 2013), el cuarto involucrado salió hace casi un año. Todos  esos “profesores” cobran su sueldo, aunque estén tras las rejas.  Los dos niños pasaron 142 días encerrados en una cisterna.

La CNTE tiene buenos aliados y ello ha permitido su sobrevivencia política, aunque con un costo muy alto, inclusive monetario.

Es importante que los partidos se deslinden de estos grupos o que dejen claro que el cálculo electoral es más importante.

La CNTE no va a cambiar y si se le da más poder todo terminará por empeorar.

Además, descomponer el ambiente no abona en la democracia y sí fortalece esquemas delincuenciales. No es juego, y eso puede verse por las decenas de muertos que ya pueden contarse en este proceso electoral.

Hay que cerrar el paso a la degradación y ello sólo puede ocurrir refrendando el compromiso con el debate plural y el respeto a la ley.

No es un chiste que se declare a algún candidato, cualquiera que sea, persona no grata y que con ello se arroguen una representatividad con la que no cuentan, y de paso se expresen con la contundente pedagogía de las pedradas.

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