Aguirre en el país de las maravillas

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Por:
  • larazon

Obligado o no, Aguirre fue sometido la noche del pasado domingo a un “juicio público” en el que no sólo salió bien librado, sino que exhibió la pobreza intelectual y hasta periodística de quienes lo pretendían “linchar”.

Lejos de ser un hombre que se maneja siempre de manera auténtica y franca, el entrenador de la selección es un animal político que sabe su negocio y suele declarar lo que la gente quiere escuchar, salvo el resbalón con la Cadena SER que creyó no sería divulgado en México. Las preguntas posteriores a la conferencia de prensa fueron verdaderamente patéticas. La mayoría de ellas pretendía respuestas que ya habían sido contestadas, dejando ver no sólo la incapacidad general para interrogar con inteligencia sino simplemente para escuchar con claridad. Hasta la “mala leche” requiere de “buena educación” para cumplir su cometido.

Y el domingo el Vasco volvió a ser el que las “masas” quieren escuchar a pesar de que dijo menos verdades de las que ofreció en la entrevista que causó tanto absurdo estupor. Es mentira que radique en México o que no le ha cerrado la puerta a seguir al mando de la selección después del Mundial, pero esas cosas las querían oír los “moralistas” que defienden la “sensibilidad” de un país, que nos duela o nos ofenda está “jodido”. Otra muestra de ello es que luzca más preocupado por “la imagen” que en el exterior tengan de nosotros,que por la cruda y violenta realidad que diariamente atañe a millones de mexicanos.

También los directivos del futbol mexicano se mostraron indignados con esa dosis de verdad emitida por el Vasco. No era sano ser tan “realista” con las posibilidades del Tri en Sudáfrica. Eso atentaba contra el negocio global que implica la selección. Las falsas ilusiones causan una gran decepción al final, cierto, pero mientras duran producen ganancias millonarias, si no que le pregunten al narco y su clientela.

Recordar el mediocre pasado es invitar a millones de seguidores mexicanos a la cordura, y la cordura, en México, no vende. Incluso el optimismo moderado tiene pocos consumidores.

Las interpretaciones que se dieron en México a las opiniones vertidas por Aguirre en la charla radiofónica con José Manuel de la Morena le han obligado a retractarse, sin que exista verdadera razón para ello, a envolverse en la bandera nacional y a acudir a las archiconocidas y aún así efectivas “promesas de campaña”. Ha vuelto “el Aguirre” que las masas quieren y el discurso más rentable, ése de hablar de un papel histórico, del “sí se puede” que retumba en las tribunas del estadio casi siempre en los prolegómenos de una nueva derrota.

Aguirre cantará hoy las estrofas de “Mentiras piadosas”, del inigualable Joaquín Sabina “Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir, que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor”. Y qué más da, un narcótico más en un país en los tiempos de las drogas.

witkerjor@yahoo.com

agp