Agustín Carstens, nuestro “quitapesares” favorito

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Por:
  • Carlos Urdiales

Originarios de Guatemala, los muñecos “quitapenas” o “quitapesares”, se encargan, según creencias populares, de preocupaciones de quienes los colocan debajo de la almohada que endosan a la representación humana miniatura, hecha de madera e hilos multicolores, angustias presentes y futuras.

Las declaraciones más recientes del gobernador del Banco de México durante el Foro del IMEF, Perspectivas 2017, en Guadalajara, lo ratifican como el “quitapenas” mediático para paliar miedos y temores sobre el amenazante 2017.

Agustín Carstens dice que lo que está por venir en Estados Unidos con la llegada de Donald Trump a la presidencia, podría ser una película de terror. O no. Que apenas estamos en los cortos. Otros aprendices de “quitapenas” dicen que es de suspenso, no de terror. Como sea.

El gobernador de Banxico explicó que la baja en el PIB mundial, los aumentos de tasas de la Reserva Federal estadounidense, propiciarán además de menor crecimiento económico, financiamientos más complejos. “Por eso, tenemos que continuar con los esfuerzos de consolidación fiscal y en general, mantener fundamentos macroeconómicos sanos.”

Macropreocupaciones externas con repercusiones internas que el Doctor “quitapenas” Carstens ubica en su exacta, dimensión desconocida.

En lo interno, en lo mundano y cercano, el economista “quitapesares” abordó el asunto que a tantos comienza a ahuyentarles el sueño, la liberación de precios de gasolinas y combustibles a partir del 1 de enero próximo, su encaje fiscal y su impacto en la inflación.

Para Agustín Carstens, la población se acostumbrará muy pronto a la volatilidad en el precio de los combustibles (a todo se acostumbra uno…”) y verá que los precios no siempre se deslizan al alza, como sucede en la actualidad con otros productos como el jitomate, que igual puede costar 8 pesos que 80 pesos, dependiendo las circunstancias.

Banxico considera que habrá un aumento transitorio en la inflación; que el alza en las gasolinas sí puede impactar en el corto plazo para la inflación medida, pero que no será un aumento sostenido en los precios, de cualquier forma, Banco de México tomará las medidas pertinentes si se presenta una escalada generalizada en los precios, dijo Carstens.

A todo se acostumbra uno, menos a no comer, dice la conseja popular que tanto repetía la abuelita de un amigo, y es cierto, las clases medias de este país podrán aclimatarse a la variación en los precios de gasolinas que, además, según el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, serán menores en la medida que haya más competencia en la distribución y venta de esos insumos. Se acostumbra uno, sí o sí.

Humores aparte, la Onexpo, que representa a los distribuidores de gasolinas en el país, prevé que será hasta después de junio que esas alzas en combustibles alcancen a la región centro del territorio. Veremos si penas y pesares son menos. Carstens se va a otras almohadas, a quitar o poner nuevas penas y pesares.

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales