Ahora, por el Poder Judicial

Declara OMS pandemia el coronavirus
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A poco menos de dos meses de convertirse en el titular del Poder Ejecutivo Federal, con el control absoluto del Legislativo de mayoría morenista, a través del Senado de la República, Andrés Manuel López Obrador va por el que le falta: el Judicial, al que Ricardo Monreal Ávila, líder de la bancada del partido fundado por el Presidente electo, le advirtió que “llegó la hora de sacudirlo, terminar con los cotos, los arreglos con despachos de abogados y el nepotismo en el reparto de cargos”.

Para ello, el político zacatecano presentó, en la sesión de ayer, una iniciativa para impedir que jueces y magistrados duren más de seis años en esos cargos, al señalar que “la rotación es algo natural para no generar intereses o influencias indebidas, para quienes tienen la responsabilidad de impartir justicia”.

DE ESTO Y DE AQUELLO

Como pesado fardo debe haberle caído a Olga Sánchez Cordero, la exministra de la Suprema Corte de Justicia y propuesta por el Presidente electo para secretaria de Gobernación, esa iniciativa presentada por el líder de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, para “sacudir al Poder Judicial”.

Ella  ha sido una férrea defensora de sus excolegas, sobre todo en cuanto a los altos sueldos que perciben, y que se juzgan justos por la delicada responsabilidad que tienen en el cumplimiento de la ley y la  impartición de justicia.

Sin embargo, cuando se empezó a plantear el plan de “austeridad republicana” en los Tres Poderes de la Unión, se supo que en el Judicial esa propuesta del próximo titular del Ejecutivo causó escozor y negativa a cualquier reducción en sus percepciones económicas, como se pretende.

Por cierto, que cuando más habla el próximo Presidente de la “austeridad republicana” en su gobierno, una vez que tome posesión, le brotan hechos que lo hacen quedar mal, de cara a quienes votaron por él y están seguros de que cumplirá los ofrecimientos y promesas que hizo durante su campaña electoral.

Fue el caso, el sábado pasado en la ciudad de Puebla, de la fastuosa boda de César Yáñez, quien ha sido uno de sus colaboradores más leales y cercanos, exvocero y futuro Coordinador General de Política y Gobierno, ampliamente difundida, por la que López Obrador tilda de “prensa fifí”, cada vez que se le critica.

Si aquella ceremonia puso en evidencia la “austeridad republicana” lopezobradorista, que tanto se proclama, peor está hoy la difusión de la boda en la revista ¡HOLA!, con portada y 19 páginas de crónica y fotos, con todo tipo de detalles y nombres de los invitados, entre los que estuvo, por supuesto, el próximo Presidente, quien ante las críticas responde que él “no se casó”.