Miércoles 23.09.2020 - 01:24

Al mejor postor

Emociones y decisiones
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La encuesta publicada ayer en este diario, sobre la campaña por la Ciudad de México, nos dice mucho del sentir del electorado. Pero también es muy reveladora respecto al avance de nuestra democracia. Es interesante, porque claramente se ve que nada está dicho aún y que a este arroz le falta todavía mucha cocción.

Únicamente cuatro puntos separan a Alejandra Barrales de Claudia Sheinbaum: 39.4 por ciento registra la morenista, contra 35.17 por ciento de la postulada por el Frente. Evidentemente, la designada por AMLO ha ido decreciendo en las preferencias, mientras que su contrincante de izquierda lleva una tendencia ascendente.

Nos situamos en un punto crucial de la carrera, en donde los punteros buscarán alianzas non sanctas para llevarse el triunfo. ¿Cuáles son ésas?, pues básicamente existen de dos tipos: acuerdos con priistas abiertos a pactar, léase el grupo de Cuauhtémoc Gutiérrez, primordialmente; así como aquellas con grupos perredistas, que siempre están de oferta.

Y como ese tipo de valores son bien cotizados, conforme se va cerrando la competencia, su precio se dispara. Cuauhtémoc Gutiérrez tiene absoluto control sobre sus huestes y, cuando menos, puede poner tres puntos porcentuales sobre la mesa; así que con seguridad, su apoyo no resultará nada barato.

El tema es que salió muy lastimado por los de Morena, ya que Carmen Aristegui estuvo al frente de las acusaciones en su contra. El agravio que sufrió el priista no se borra fácilmente, además de que para muchos es difícil disociar a la comunicadora de esa izquierda populista.

El exdirigente por supuesto que cometió excesos, como el contratar edecanes para su “servicio” personal; pero llamarlo proxeneta, es decir, señalarlo de encabezar una “red de prostitución”, no solamente fue una infamia de Aristegui, sino una jugarreta política. Dicho lo anterior, el Frente tendría mayores posibilidades de llegar a un acuerdo con Gutiérrez.

Lo que estará más complicado será contener la fuga de perredistas. Porque aunque el Frente saque los maletines de dinero, los de Morena también son expertos en recaudar y repartir.

Otra cosa que deja clara la encuesta, es que debemos terminar con los zánganos de la política: con esos partiditos que no representan a nadie. ¡Tenemos, desde ya, que subirles la vara para el registro y la competencia electoral! El que no alcance 10 por ciento, que pase mucho a retirarse y nos permita consolidar una democracia representativa y funcional.

La candidata del Verde trae 1.05 por ciento de las preferencias; el fiasco del Humanista tiene 0.93 por ciento (hágame usted el favor); e igual porcentaje registra la extraña candidata de Nueva Alianza. Sin sorpresa alguna, la dizque independiente logra 0.24 por ciento de las simpatías. Con esas calificaciones, es un verdadero insulto que en los debates tengamos que perder el tiempo, escuchando a estos candidatos a nada.

Por lo que toca al abanderado del PRI, Mikel Arriola, es una pena el porcentaje que registra. Solamente obtiene 13.11 por ciento de las preferencias, no obstante ser el más preparado para el cargo. El problema es el tricolor, que en todo el país, pero particularmente en la capital, es el partido con mayores negativos.