América da Vo.Bo. a dictadura en Venezuela

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Por:

Rubén Cortés

Cuando Obama deje la Casa Blanca, Cuba seguirá igual de pobre y totalitaria, Venezuela una dictadura sólida, y estará reeditado un nuevo Telón de Acero en el mundo, con dos bloques en este continente: democracia representativa y dictaduras constitucionales.

Copiar la idea de Churchill, es desmedido. Sería más acertado Telón de Mojito o Cortina de Café Marrón. Pero el visto bueno está dado por el mutis ante el establecimiento a sangre y fuego de la dictadura en Venezuela.

Y cuando el Presidente Peña deje Los Pinos, habrá visto la consolidación de la Cortina, con Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Brasil. Eso si aquí no se impone el populismo en 2018.

Desde antier, Venezuela vive en dictadura, con el cierre de la vía electoral a los partidos opositores: “Que no se equivoquen. No van a salir a presentarse en unas elecciones”.

El mismo Maduro, por cuyas órdenes aparecen a diario estudiantes ejecutados, uno ante decenas de testigos: un agente lo sacó de abajo de un coche donde estaba oculto, durante una marcha, y le disparó a quemarropa.

Maduro impone su dictadura sobre cimientos que puso Hugo Chávez, quien con malignidad política similar a la de Hitler, dividió para siempre a la sociedad venezolana con base en campañas de odio al más puro estilo fascista: los “de arriba” (como para Hitler los judíos) tienen la culpa de todo.

Chávez consiguió también el mayor desastre económico en la historia del mundo: desde 1999 gastó mil veces mil millones de dólares: más dinero en 14 años de lo que Venezuela (el país con mayores reservas de petróleo en el mundo) recibió en sus primeros 175 años de independencia.

Antier, Maduro también ordenó a sus simpatizantes (millones que reciben gratis leche cortada y pan viejo) salir a la calle junto a los militares a detener opositores, a quienes acabará enviando a campos de concentración donde “el trabajo os hará libres”. Para los que escapen, siempre estará Miami.

Todo, amparado por su Resolución 8610, que lo autoriza a usar armas de fuego durante las manifestaciones.

¿Qué hacen los gobiernos del continente? Meter la cabeza bajo el ala. ¿Qué hacen los intelectuales “de izquierda” y el Papa Francisco, quien, por cierto, tiene en Venezuela un país densamente católico? Tomar café con leche, ellos, y evitar la “mexicanización” de Argentina, él.

Pero al final, será el pueblo venezolano el hundido para siempre en la escoria de un sistema de oprobio.

Mientras, los intelectuales “de izquierda” seguirán arreglando el mundo en Starbucks o yendo a postgrados a Chicago. Y el Papa hará un concordato para no criticar al dictador de turno, a cambio de que no le toquen a sus curas… ni las limosnas.

Sobre todo, las limosnas.

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Twitter: @ruben_cortes