Anaya-PGR, ¿cuántos rounds?

AMLO-Peña Nieto
Por:
  • javier_solorzano_zinser

El caso PGR-Anaya va a seguir estando en los terrenos de la incertidumbre. No van a cambiar las cosas hasta que la PGR decida actuar: deberá presentar las supuestas pruebas en contra del candidato o quizá le siga pareciendo la mejor estrategia continuar amenazándolo, tratando con ello de bajarlo en las encuestas a través de la ruda y confusa intimidación.

Hemos conversado con abogados y especialistas y en la gran mayoría de los casos nos dicen que, a estas alturas, no está fácil entender lo que sucede. Ya pasamos del ámbito estrictamente legal al político. En el imaginario colectivo no hay otra idea que no sea que la PGR está en el armado de un caso sobre lavado de dinero cuyo objetivo es destruir a Anaya.

Todo genera muchas dudas. La gran mayoría de ellas va dirigida a la PGR, pero no se puede soslayar que hay preguntas que no ha acabado por responder, de manera convincente, el candidato del Frente.

No se sabe hasta ahora cómo pueden terminar las cosas. No se sabe si la PGR tiene guardado uno que otro misil el cual podría estar administrando.

Tampoco se sabe qué podría pasar en el Frente, y con el propio PAN, en medio de una situación límite para Anaya. No se sabe si los panistas, en particular, y el Frente, en lo general, saldrían a las calles a defender a su candidato, o quizá opten por darle vuelta a la página.

Da la impresión de que la PGR no ha metido el acelerador a fondo, por lo menos por el momento, y que del otro lado, Ricardo Anaya no termina por presentar todos los papeles que tiene. Seguimos en el juego de vencidas.

Ayer en nuestro noticiario de radio y televisión en “Acústika”, conversamos con Ambrosio Michel, abogado de Ricardo Anaya. Para él no hay caso, asegura que las pruebas contra el panista “no pasan la prueba de la risa”.

A la mitad de la mitad de la conversación nos llamó Fadlala Akabani, exdelegado en Benito Juárez y hoy cuasi candidato en la misma demarcación, pero ahora por Morena. Va una síntesis apretada de lo que dijeron uno y otro, lo cual viene a confirmar la confusión y los endebles límites entre lo político y lo legal.

Para el abogado no hay caso porque su cliente no ha sido llamado a declarar, ni como inculpado ni como testigo. La carpeta de investigación, a la cual la PGR le ha dado difusión por conducto de terceras personas, ha violado la reserva de investigación.

La compraventa del terreno la realizo la empresa Juniserra, en la que es accionista Anaya. Dicha propiedad la adquirió a inicios del 2014 en 10 mdp, los que pagó en dólares al tipo de cambio de $12.90. Posteriormente se hizo la construcción de una nave industrial con un costo de 25 mdp. Dos años más tarde se lleva a cabo la enajenación y costó 54 mdp, cuando el dólar estaba a 19 pesos, los cuales fueron pagados en tres exhibiciones en el Banco del Bajío.

Pretenden desprestigiar a Ricardo Anaya en pleno proceso electoral el PRI-gobierno diciendo que recibió dinero de procedencia ilícita.

El exdelegado Akabani se refirió a cómo las dependencias públicas han sido utilizadas para favorecer o descalificar a un candidato. Nos dijo que en los tiempos de Fox, el mismísimo presidente le pidió en diversas ocasiones golpear a López Obrador. Nos aseguró que incluso el exmandatario lo increpó porque no lo había hecho.

Señaló que también se reunió con Santiago Creel y Macedo de la Concha, titulares de Gobernación y PGR en aquellos años, quienes le presentaron el expediente de AMLO ya culminado. Creel fue el actor y padre político del desafuero y Macedo, el padre jurídico. No entiendo la defensa que hace Creel de Anaya después de lo que hizo.

Como empresario de toda la vida, concluye, nunca vi una operación tan lucrativa, la justicia será la encargada de juzgar a Anaya, el porqué tuvo una utilidad de 30 mdp; que la autoridad investigue.

RESQUICIOS.

Todo indica que serán seis los candidatos a la Presidencia, seis en la boleta, seis en el debate, seis campañas y seis presupuestos.