¡Arriba Juárez!

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Por:
  • larazon

El gobernador de Chihuahua decidió trasladar su despacho a Ciudad Juárez para enfrentar, en el lugar de los hechos, la violencia y las manifestaciones de ingobernabilidad en esa plaza fronteriza. De inmediato le cayeron a palos desde la izquierda y la derecha.

En momentos de urgente unidad nacional, hay quienes sólo saben estorbar.

Son verdaderos artesanos de la burla, de la destrucción y el menosprecio.

Apenas despunta un esfuerzo para combatir un problema, lo torpedean en automático con argumentos tan sectarios como irracionales.

La descalificación más fuerte vino del editorial institucional de La Jornada —expresión periodística del Partido de la Revolución Democrática—. Ahí se dice que el traslado de poderes a Juárez no es una solución, sino un acto “político inoportuno y hasta demagógico del gobierno estatal”.

Desde luego que la sola instalación de los poderes estatales en Ciudad Juárez no va a solucionar la crisis de violencia en esa zona del país.

Pero criticar con ese argumento al gobernador Reyes Baeza es tan absurdo como llamar demagogo al Jefe de Gobierno del DF por haber ido a las colonias inundadas, pues su presencia “no va a frenar la lluvia ni a desazolvar el drenaje”.

Nada les gusta ni nada les va a gustar nunca, salvo que les entreguen el poder.

Si se manda al Ejército, “que lo quiten porque agrava los problemas y viola los derechos humanos”.

Si se quita al Ejército y hay una masacre como la que en efecto hubo, “las autoridades federales y locales son inútiles”.

Si el Presidente no va a Ciudad Juárez, “deja solos a los juarenses”.

Si el gobernador se va a Ciudad Juárez a enfrentar en el lugar de los hechos la crisis que se vive, es demagogia y pirotecnia política.

Para La Jornada, el gobierno de Chihuahua y el federal no entienden que “los fenómenos delictivos no son más que expresiones epidérmicas que se desarrollan sobre insoslayables condiciones de debacle económica, descomposición social y quebranto

institucional”.

Por supuesto que la situación económica influye en la crisis de seguridad en Ciudad Juárez, como también impacta la falta de una política social más activa.

Pero mientras se mejora la economía, ¿qué?

¿Hay que dejar que asesinen a muchachos que celebran una fiesta de cumpleaños?

¿Hay que sentarse a esperar a que evolucionen los indicadores económicos para ver, tranquilamente, cómo se desarman los narcos y licencian a sus

pandillas?

Bien por el gobernador de Chihuahua que se va a despachar a Juárez.

Sería excelente que el gobierno federal correspondiera con la presencia de altos funcionarios del Ejecutivo allá en Ciudad Juárez.

Si fuera necesaria una caminata nacional para apoyar a Ciudad Juárez, hay que hacerla.

Aunque nada de eso les guste a los aliados del PAN.

phl@3.80.3.65

fdm