Así se gana una candidatura presidencial

Acusan a hombre en EU por incendio en que murieron 5 mexicanos
Por:
  • larazon

Para envidia y coraje nuestro, Brasil va a captar este año 45 mil millones de dólares en inversión extranjera directa. Nosotros, según las estimaciones oficiales, sólo alcanzaremos a atraer unos 17 mil millones de dólares.

Es decir, vamos a captar lo mismo que ingresaba en la época de Luis Echeverría.

Tenemos tres mil kilómetros de frontera con Estados Unidos y un Tratado de Libre Comercio con ese país y con Canadá, y no hay la capacidad de atraer masivamente inversionistas que prefieren, de lejos, llevar sus capitales a Brasil.

No es dinero especulativo. Son fierros, obras, comercio, empleos permanentes y transitorios, industria asociada, mejoramiento de calidad de vida, desarrollo urbano, infraestructura.

Ésa es la diferencia. Mientras aquí estamos en la grilla y en cuestiones absolutamente menores, en Brasil también están en la grilla pero con el trabajo por delante, como carta de presentación.

Brasil va a atraer esa cantidad de dinero, entre otras cosas, porque la jefa de la Casa Civil, Dilma Rousseff, diseñó un programa para abrir aún más la economía a la inversión extranjera y va a entrar capital a la construcción de carreteras, un tren bala, puertos y ampliación de los sistemas eléctricos.

Dilma Rousseff apunta como candidata a la Presidencia de Brasil y es la más viable sucesora de Luiz Ignacio Da Silva, Lula.

Así se gana una candidatura presidencial. No con chismes ni grillas, ni nadando de muertito en posiciones clave para el desarrollo del país.

Claro, allá hay en qué invertir y existe certeza jurídica.

Aquí nuestro nacionalismo mal entendido y peor aplicado nos pone en la situación extrema, ridícula, de que las cenizas de las plantas carboeléctricas, útiles para la producción de cemento, no las podemos vender porque son de la nación.

Esas cenizas, en lugar de venderlas, hay que enterrarlas o almacenarlas con un costo millonario en dólares.

Bueno, Rousseff, ex guerrillera y leal al presidente Lula, se la jugó con proyectos audaces para la atracción de capitales y ahí está, con un pie en el Palacio de Gobierno.

En nuestro país, ¿dónde está el cambio del modelo educativo que pueda revertir la patética situación de niños y jóvenes que salen de la escuela sin saber prácticamente nada?

Alonso Lujambio tendría que estar en eso. Y si funciona su estrategia, los resultados le servirían como carta para su candidatura presidencial.

En infraestructura, ¿dónde están los grandes proyectos?

Los puertos de California están saturados. ¿Qué falta para echar a andar un proyecto de puertos y carreteras de alta velocidad en Baja California?

El año pasado Comunicaciones y Transportes fue la Secretaría con mayores subejercicios.

¿Por qué Molinar Horcasitas no amarra su futuro político a un conjunto de proyectos de infraestructura?

Así debería ganarse una candidatura presidencial. Con aspirantes que den resultados y motivos para votar por ellos.

phl@3.80.3.65

agp