Banco de México: Volver (y ver) al futuro...

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Curioso, muy curioso…

“Los miembros de la Junta evaluaron la oportunidad de incrementar en esta reunión las tasas de interés de intervención […] Destacaron en particular, los siguientes puntos: i) La existencia de una tasa de interés de intervención históricamente baja, tanto en términos nominales como reales; ii) Los riesgos que unas tasas de interés muy bajas por un periodo excesivamente prolongado de tiempo pueden terminar generando sobre la estabilidad financiera, el crecimiento y la inflación futura; iii) La proyección del equipo técnico del Banco que indica que la economía retorna a niveles cercanos a su capacidad en el segundo semestre de este año; iv) Que la política monetaria actúe con rezago; v) El dinamismo que ha estado mostrando en el pasado reciente la demanda interna, el crédito y el incremento de tiempo atrás en los precios de la vivienda; vi) La incoherencia que puede llegar a tener una tasa de interés excepcionalmente baja con un crecimiento esperado en 2011 y 2012 cercano al de tendencia y una inflación proyectada cerca del punto medio del rango meta de largo plazo; vii) Las expectativas de inflación a más de un año por encima de la meta; y viii) La estabilidad en la tasa de cambio de las últimas semanas y los resultados favorables del programa de compra de divisas”.

 No, no es una revelación acerca del futuro contenido del comunicado de política monetaria del Banco de México o de su respectiva minuta asociados a la reunión programada para este viernes. Se trata de un extracto de la minuta del banco central de Colombia correspondiente a febrero, cuando la institución central decidió elevar en 25 puntos base su tasa de política monetaria. Curiosamente, la totalidad de las justificaciones utilizadas por el banco de Colombia bien pueden aplicarse a la realidad local.

 Primero, las tasa local de política monetaria en términos reales (ajustada por la inflación esperada) se encuentra muy cerca de sus mínimos de 6 años, actualmente muy próxima a 0.7 por ciento.

 Segundo, coincidimos en que uno de los riesgos principales de mantener dichos niveles de tasas por un periodo prolongado es el posible proceso inflacionario que pudiera presentarse en el futuro. De hecho, hay que tomar en cuenta que, al igual que en Colombia, estaríamos a punto de que la brecha de producto se cierre totalmente y vuelva a terreno positivo en el segundo semestre de este año.

 Tercero, en efecto, la política monetaria actúa con un rezago, es decir, si hoy se elevara la tasa de política monetaria local, sus efectos no serían significativos sino hasta dentro de 18 a 24 meses. Por tanto, la política monetaria debe implementarse con una visión puesta en el futuro, donde la significativamente baja inflación actual (3.04% en marzo) debería tener relativamente poco que ver en las decisiones del banco central y mucho más las expectativas de crecimiento, inflación y tipo de cambio. Cuarto, también en México las expectativas de inflación (a una año, a dos, a tres y de largo plazo) se encuentran por arriba de la meta del banco central (3.0%) -tal como lo han hecho desde que el Banco de México estableció un objetivo de inflación desde 2003.

Con todo, no esperamos que Banxico decida incrementar la tasa de referencia este viernes; sin embargo, los “elefantes en la sala” ya han estado ahí por algunos meses y no es seguro si podamos seguir ignorándolos por mucho más tiempo… siempre existe el riesgo de que terminen por aplastarnos.

jvirgenroj@banamex.com