Boquetes fiscales

Caso Iguala y Tierra Blanca, similar modus operandi, declara Campa
Por:
  • larazon

El régimen tributario en México es tan complicado para los contribuyentes y sus administradores, que hace agua por todos lados y al final se refleja en millonarias fugas por regímenes de excepción, controversias judiciales y una significativa evasión.

Ayer los principales directivos de Standard and Poor’s llevaron a cabo un encuentro con los medios de información, donde se analizaron los temas de deuda soberana y local, sector corporativo, de infraestructura y financiero.

Destacó en el evento que la agencia calificadora de riesgo crediticio no tiene expectativa de que el país logre en este año avances sustanciales en materia fiscal, pese al compromiso reiterado por los líderes camerales de discutir cambios profundos en el sistema hacendario.

Joydeep Mulkherji, director de calificaciones soberanas, fue enfático: “Para este año no tenemos la expectativa de un milagro fiscal o de paquetes de cambios en impuestos. Lo que se hizo en 2009 fue muy complicado”.

Recordemos que a mediados de diciembre pasado Standard and Poor’s recortó en un escalón la calificación de la deuda pública porque se estaban reduciendo las posibilidades de que el país implementará una reforma fiscal sustancial para reforzar el crecimiento en la segunda mitad de la administración de Calderón.

Y al parecer las cosas no han cambiado y por lo pronto el sistema fiscal mexicano sigue sufriendo de dos problemas graves: primero, una dependencia de los recursos de origen petrolero, que en 2009 representaron una tercera parte de los ingresos, y segundo, un bajo nivel recaudatorio por una estrecha base gravable. En la gráfica anexa, sintetizamos las principales fugas que tiene el sistema:

1) Las pérdidas por la aplicación de regímenes de excepción (46% de la recaudación).

2) Por aquellos créditos fiscales controvertidos o que tienen baja probabilidad de cobro (34% de la recaudación).

3) Por la evasión de diferentes gravámenes no petroleros como el ISR, IVA e impuestos especiales (otro 34% de los ingresos tributarios).

Así, el país podría duplicar su recaudación sólo tapando estos boquetes, aunque para ello se requiere voluntad política, una gran capacidad de negociación y eficiencia administrativa.

manuel.herrera@3.80.3.65

fdm