Border Patrol: tirar la bala y esconder la piedra

Aplica el Horario de Verano en 33 municipios del norte del país
Por:
  • larazon

En la Border Patrol dicen que las piedras son un arma desde tiempos bíblicos. Tienen razón, pero desde hace 70 años no muere un policía fronterizo por una pedrada.

Quienes sí mueren son los ciudadanos mexicanos y este año ya han fallecido 17 en manos de oficiales del gobierno de Estados Unidos.

La Border Patrol, y en particular el sindicato que protege a sus oficiales, iniciaron una vergonzosa campaña para tratar de desprestigiar a Sergio Adrián Hernández, el muchacho mexicano de 14 años que fue asesinado en la línea fronteriza entre Ciudad Juárez y El Paso. Ahora dicen que era un “conocido delincuente” y que se dedicaba al tráfico de personas.

Esto es una mentira. Pero además es evidente que el oficial que le disparó a Hernández no podía saber de quién se trataba.

Por eso siempre debe privar la presunción de inocencia y por ello los policías están sujetos a normas para el uso de las armas de fuego.

La historia de la víctima, en un caso de agresión como el que ocurrió en Ciudad Juárez, es irrelevante, porque el joven de 14 años no estaba armado.

La Border Patrol difundió un documento en el que señala que el 8 de junio sus agentes fueron atacados por varios individuos y que tuvieron que defenderse de una agresión letal, que ponía en riesgo sus vidas.

También señalan, de modo cínico, que Hernández es responsable de lo que ocurrió por lanzar piedras a un agente fronterizo.

Las fuerzas policiales en Estados Unidos suelen ser bastante reactivas y poco tolerantes a la crítica, sobre todo cuando se mezclan historias de brutalidad contra ilegales.

En la Border Patrol piensan que son guardianes de la última frontera, una especie de guerreros que defienden a su nación de la invasión extranjera.

La verdad es que EU es mucho más que ellos y está lejos de ser ese lugar donde imperan la ignorancia y la xenofobia.

Por eso es importante que la muerte de Hernández no quede impune. La relación entre países que son socios y con un alto nivel de cooperación no puede ser empañada por policías mal entrenados y desconocedores de los protocolos internacionales para la utilización de la fuerza.

Es tiempo, sin duda, de que en EU demuestren que son capaces de iniciar investigaciones serias contra sus fuerzas del orden.

La duda, después de todo, se origina porque, luego de 34 mexicanos asesinados desde 2008, no hay una sola condena ejemplar para sancionar estos crímenes, como apuntó el ex visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y un experto en el tema, Mauricio Farah.

Es evidente que el problema debe resolverse y pronto, ya que no es posible que a todas las calamidades que aquejan a la frontera se le sume el de la persistente e injustificable brutalidad policial.

julian.andrade@3.80.3.65

Twitter: @jandradej